Nonthaburi (Tailandia).- Las autoridades tailandesas hallaron muertos en su vivienda al abuelo y la abuela del sospechoso del tiroteo este viernes en una escuela de secundaria al norte de Bangkok, quien se quitó la vida en el incidente, que se presume que podría haber empezado en casa, según las primeras investigaciones.
La Policía tailandesa informó de que siete personas murieron en el tiroteo, entre ellas el sospechoso, tres profesores y tres estudiantes, y otras 15 resultaron heridas.
Por su parte, el Ministerio del Interior habla de «cinco fallecidos, sin contar al (presunto) perpetrador», y señala que «todos eran adultos, profesores de la escuela», en datos que podrían variar.
La información inicial indica que el arma de fuego empleada en el tiroteo era una pistola compacta registrada a nombre del abuelo del sospechoso, un antiguo profesor —se desconoce si del centro atacado—, dijo en el lugar del suceso el viceministro tailandés de Interior, Polapee Suwunchwee, ante los medios de comunicación.
El presunto autor «vivía con sus abuelos», quienes «fueron encontrados muertos en su casa», afirmó Suwunchwee. «Creemos que el incidente probablemente comenzó en la casa antes de que llegara a la escuela. Aún desconocemos el motivo de lo ocurrido», añadió.
Medios locales, entre ellos el servicio público de radiodifusión, Thai PBS, señalaron que el presunto autor es un estudiante de secundaria de 15 años, lo que no ha confirmado la Policía tailandesa.
El incidente ocurrió en la Escuela Debsirin Nonthaburi, ya desalojada y tomada por la Policía y personal del Ministerio de Educación.
Se trata de un prestigioso centro educativo, unos 15 kilómetros al noroeste de la capital tailandesa, y para alumnos de entre 12 y 18 años, perteneciente a una de las redes de escuelas públicas más prestigiosas y antiguas de Tailandia, a las que han acudido altos cargos políticos del país.
Tailandia cuenta con un elevado índice de armas de fuego por habitante, con facilidad de acceso para personal del Ejército y la Policía, y normativas laxas y anticuadas para su adquisición por parte de la población, y los tiroteos no son inusuales.
El pasado febrero, la directora de una escuela de Hat Yai, en el sur de Tailandia, murió en otro tiroteo, después de que un hombre irrumpiera a tiros en el centro, además de tomar como rehenes a profesores y alumnos, luego liberados.
