Bangkok. – Las inundaciones de la última semana en Birmania (Myanmar) dejan un saldo de 23 fallecidos y 452,000 personas afectadas, según balances difundidos este miércoles por una coalición de ONG y de representantes de la oposición democrática del país controlado por los militares.

Según el reporte, las 23 muertes fueron registradas entre el 4 y el 11 de agosto en siete municipios de la región central de Sagaing, feudo tradicional de los grupos rebeldes que combaten al Ejército. Solo allí, unas 80.000 personas se han visto afectadas por las lluvias, con el resto de damnificados en las regiones de Mandalay (centro), Kachin (norte) y Shan (este).

El informe ha sido elaborado y divulgado en redes por la Unidad de Coordinación de Respuesta, coalición formada por el Gobierno de Unidad Nacional (NUG, por sus siglas en inglés), constituido en parte por exdiputados del Legislativo derrocado por los militares en el golpe de 2021, y varias ONG locales, algunas dedicadas a la protección de menores.

El Gobierno militar, que acabó con una década de transición democrática y agravó un conflicto armado de décadas en Birmania, aún no ofrece un balance de personas afectadas, pero ha emitido alertas sobre nuevos pronósticos de lluvias.

El periódico gubernamental The New Global Light of Myanmar publicó este miércoles un aviso instando a evacuar a residentes en vista de la inminente crecida de ríos en Sagaing, Magway —unos 500 kilómetros al noroeste de Rangún— y Mandalay, la segunda ciudad más poblada del país.

Por su parte, la Cruz Roja de Birmania ha difundido esta semana varios reportes que dan cuenta de la entrega de ayudas a damnificados en estas regiones debido a las precipitaciones.

La Unidad de Coordinación de Respuesta fue constituida en marzo de 2025, tras el terremoto de 7,7 con epicentro en Sagaing, donde se contabilizaron gran parte de los 4.000 muertos que se estima provocó el seísmo.

El mal tiempo coincide con una situación similar en Filipinas, donde las lluvias monzónicas y el paso de dos ciclones tropicales han dejado hasta ahora 21 fallecidos y 3,1 millones de afectados en la zona centro-norte del archipiélago, según datos oficiales.