Ginebra. – La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) expresó este jueves su pesar por la pérdida de vidas y la destrucción provocadas por la gigantesca riada que ha afectado a la zona fronteriza entre Nepal y China, y aseguró que está preparada para apoyar las labores de asistencia y recuperación en ambos países.
El desastre natural provocó importantes daños en viviendas, infraestructuras y medios de subsistencia, e interrumpió el acceso a servicios esenciales.
Daños y evaluación de necesidades
La organización indicó que la magnitud de las necesidades humanitarias todavía está siendo evaluada y que está dispuesta a colaborar con las autoridades de Nepal y China, en función de las necesidades que se identifiquen y de las prioridades que ambos gobiernos establezcan.
La OIM recordó que cuenta con una larga trayectoria de cooperación con el Gobierno nepalí en anteriores emergencias y dijo que ahora mantiene contactos con las autoridades y otros socios humanitarios para contribuir a coordinar la respuesta al desastre.
Rasuwa, epicentro de la riada
Las autoridades de Nepal elevaron en su última actualización a 359 los fallecidos por la masiva riada que golpeó el distrito de Rasuwa, en la provincia de Bagmati, al norte del país y junto a la frontera con la región autónoma china del Tíbet.
La zona afectada se encuentra frente al condado tibetano de Gyirong y es considerada un nudo de conexión importante para el tránsito de mercancías y de viajeros internacionales entre ambos países.
10,000 hogares requieren ayuda urgente
Según datos citados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 10,000 hogares necesitan ayuda urgente en Nepal, especialmente en las áreas próximas a Rasuwa.