NACIONES UNIDAS.- El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió este viernes "apoyo total" de la comunidad internacional a la labor mediadora del enviado especial conjunto del organismo y la Liga Árabe a Siria, Kofi Annan, para lograr el fin de la violencia en un país que corre el peligro de acabar "en una guerra civil".

"Mi predecesor (Annan) tiene por delante una difícil misión con inmensos desafíos y necesita el apoyo total e indiviso de una comunidad internacional que hable con una sola voz", dijo Ban en su informe ante el plenario de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre la crisis siria.

El titular de la ONU subrayó que es de vital importancia "garantizar que haya sólo una vía en el proceso de mediación" para encontrar "una solución pacífica" en Siria, país que corre el riesgo de sumirse pronto "en una guerra civil".

"Para que tenga éxito, Annan necesitará nuestro total apoyo y que hablemos con una sola voz, alta y clara", insistió Ban.

El secretario general compareció ante la Asamblea General como pidió ésta hace dos semanas y centró su mensaje en tratar de convencer a los países reacios a adoptar medidas en la ONU contra Damasco de que "ha llegado el momento de actuar" por lo que pidió llevar a cabo "con urgencia acciones concertadas".

"La comunidad internacional debe encontrar unidad urgentemente para presionar a las autoridades sirias y a todas las otras partes para que detengan la violencia", dijo Ban, quien subrayó que "la continuada división de la comunidad internacional ha envalentonado a las autoridades sirias en su violento callejón sin salida".

La escalada represiva contra los grupos de oposición y los civiles ha causado, recordó Ban, más de 7.500 muertos en Siria en el casi un año que duran las protestas.

Rusia y China vetaron en dos ocasiones una resolución de condena al régimen de Bachar al Asad, mientras que la Asamblea General y el Consejo de Derechos Humanos han deplorado la cruel represión de Damasco contra la oposición y los manifestantes.

Ban Ki-moon animó a todos los países a insistir ante el Gobierno sirio que permita el acceso de trabajadores humanitarios y de la subsecretaria general de la ONU para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos, lo que definió como "el primer paso hacia una solución pacífica de la crisis".

"Tenemos que hacer todo lo que esté en nuestro poder para detener la crisis. Hay que ayudar a que arranque un proceso de transición liderado por los sirios y dirigido a lograr un sistema político democrático y plural", dijo el diplomático surcoreano.

Para Ban, es vital que Kofi Annan tenga éxito porque, alertó, "la violencia sobre el terreno va camino de convertirse en una completa guerra civil, en la que las disputas sectarias podrían arrastrar al país por generaciones".

Annan mantuvo hoy una reunión conjunta con todos los miembros del Consejo de Seguridad antes de partir hacia Ginebra, desde donde viajará a El Cairo para reunirse con los responsables de la Liga Árabe la próxima semana y tratará de llegar a Damasco cuanto antes.

El embajador sirio ante la ONU, Bashar Jafari, respondió a Ban y aseguró que su país es objeto "de un ataque sistemático" por parte de ciertos países que quieren "un cambio de régimen" y tratan al país árabe "como a una república bananera".

Arabia Saudí, en nombre de los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), pidió al Consejo de Seguridad de la ONU que actúe con urgencia "para detener la máquina de matar" del Gobierno sirio.

Su embajador, Abdalá al Mualimi, acusó a Rusia y China de "desoír los gritos de socorro de la población siria", mientras que se preguntó si es que no aprendieron nada de la masacre de Srebrenica (en Bosnia) o los conflictos de Kosovo y Ruanda.

El presidente del Consejo de Seguridad, el embajador británico ante la ONU, Mark Lyall Grant, reconoció hoy que "hay movimientos" dentro del máximo órgano de decisión de la ONU para volver a tratar la crisis siria en una resolución, imposible hasta ahora por el doble veto de Moscú y Pekín.

Señaló que de momento "hay conversaciones muy informales" para lograr una resolución "político-humanitaria", como la han definido fuentes diplomáticas, que haría hincapié en la necesidad de permitir el acceso de la ayuda humanitaria al país, así como de apoyar un proceso de transición a través del diálogo