SANTIAGO, Cuba.- El papa Benedicto XVI llamó este lunes a los cubanos vigorizar la fe y a que con las armas de la paz, el perdón y la comprensión, "luchen para construir una sociedad abierta y renovada, una sociedad mejor, más digna del hombre".

El sumo pontífice hizo este llamamiento en la homilía de la misa que oficializa en la plaza "Antonio Maceo", de Santiago de Cuba, a la que asisten varias decenas de miles de cubanos venidos de toda la isla y del extranjero, y en la que participó el cardenal dominicano, Nicolás de Jesús López Rodríguez.

"Queridos hermanos, ante la mirada de la Virgen de la Caridad del Cobre, deseo hacer un llamado para que den nuevo vigor a su fe, para que vivan de Cristo y para Cristo, y con las armas de la paz, el perdón y la comprensión, luchen para construir una sociedad abierta y renovada, una sociedad mejor, más digna del hombre, que refleje más la bondad de Dios", afirmó.

El papa también tuvo palabras de aliento para la Iglesia cubana y les dijo que sabe "con cuánto esfuerzo, audacia y abnegación" trabajan cada día "para que, en las circunstancias concretas de su país, y en este tiempo de la historia", refleje cada vez más su verdadero rostro "como lugar en el que Dios se acerca y encuentra con los hombres".

Benedicto XVI también defendió la dignidad del ser humano y manifestó que Dios "ha encomendado a la familia fundada en el matrimonio la altísima misión de ser célula fundamental de la sociedad y verdadera Iglesia doméstica".

"Cuba tiene necesidad del testimonio de su fidelidad, de su unidad, de su capacidad de acoger la vida humana, especialmente la más indefensa y necesitada", subrayó.

El pontífice señaló que la misa se inserta en Año Jubilar del 400 aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad, la patrona de Cuba.

Benedicto XVI dijo también que Dios no sólo respeta la libertad humana, sino que parece necesitarla, y aseguró que Dios ha creado al hombre como fruto de su amor infinito "y por eso vivir conforme a su voluntad es el camino para encontrar nuestra genuina identidad, mientras que apartarse de Dios nos aleja de nosotros mismos y nos precipita en el vacío".