CIUDAD VATICANO.- Benedicto XVI recibió este domingo en el Vaticano al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, con quien analizó la "contribución" que "desea ofrecer" la Iglesia Católica a la Unión Europea y resaltó que Europa vive "un periodo de crisis" y tiene "grandes problemas".

La audiencia, según precisó el Vaticano, se desarrolló en un ambiente de "cordialidad" y permitió "un útil intercambio de opiniones sobre la situación internacional y sobre la contribución que la Iglesia Católica desea ofrecer a la Unión Europea".

También analizaron la "promoción de los derechos humanos y, en particular, de la libertad religiosa.

Benedicto XVI y Van Rompuy hablaron a solas durante veinte minutos en la biblioteca privada del pontífice.

La charla fue en francés y en los minutos previos al encuentro privado el papa le dijo, según escucharon los periodistas presentes: "Vivimos un periodo de crisis" y añadió que "Europa tiene grandes problemas".

Al final de la audiencia entró en la biblioteca la esposa del dirigente comunitario y una decena de personas que componían el séquito.

Van Rompuy regaló al papa un libro sobre Europa ("Europe, epure d'un dessei", "Europa esbozo de un proyecto"), y Benedicto XVI le correspondió con la medalla en oro de su pontificato.

Esta ha sido la segunda vez que el papa Ratzinger y Van Rompuy se encuentran, tras el saludo que intercambiaron cuando el presidente del Consejo Europeo visitó el Vaticano el 1 de mayo para la beatificación de Juan Pablo II.

Tras el encuentro con el papa, Van Rompuy se entrevistó con el secretario de Estado vaticano ("primer ministro"), el cardenal Tarcisio Bertone, y el "ministro de Exteriores", el arzobispo Dominique Mamberti.

Van Rompuy se encuentra desde ayer en Italia, donde abrió el año académico del Instituto Europeo Universitario de Fiesole, en Florencia, y después en Roma se entrevistó con el jefe del Estado italiano, Giorgio Napolitano, y con el primer ministro, Silvio Berlusconi.

El titular del Consejo Europeo afirmó que Italia necesita aprobar reformas urgentes y no elecciones y subrayó que "queda mucho por hacer, y los mercados y Europa esperan solo un voto positivo al paquete económico", en alusión a las medidas de austeridad que debate el Parlamento de Italia.

Van Rompuy apoyó la formación de un Ejecutivo de transición en Italia, que parece que es la decisión que tomará Giorgio Napolitano en las próximas horas