Ciudad del Vaticano.- El papa viaja del 23 al 28 de marzo a México y Cuba, en su segundo viaje a América Latina tras la visita a Brasil en 2007 y el primero a dos países de habla española de esa zona que Juan Pablo II llamó el 'continente de la esperanza', en la que viven cerca de la mitad de los católicos del planeta.

Benedicto XVI, de casi 85 años, ha expresado en varias ocasiones su "vivo deseo" de pisar de nuevo América Latina para proclamar el Evangelio a aquellos pueblos que fueron evangelizados hace ya 500 años, que siguen siendo fieles a la Iglesia, pero en los que avanza la secularización y la penetración de las sectas.

El papa Ratzinger, que ha convocado un Año de la Fe (que comenzará en octubre con motivo del 50 aniversario del Concilio Vaticano II) y ha creado un Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización, está convencido de que ha llegado el momento para volver a evangelizar "con una fe recia".

Él quiere dar ejemplo y ser el primero en proclamar de nuevo el Evangelio en América Latina, para que, según ha dicho, "continúe avanzado sin desfallecer en la construcción de una sociedad cimentada en el desarrollo del bien, el triunfo del amor y la difusión de la justicia".

Con esos deseos realiza un viaje a la América de lengua española que se ha hecho esperar casi siete años desde que fue elegido Pontífice y que parecía, teniendo en cuenta su edad, que nunca se iba a efectuar.

En los últimos meses, embajadas hispanoamericanas ante la Santa Sede y obispos latinoamericanos de habla española expresaron al papa y al Vaticano el deseo de que viajase a ese área, teniendo en cuenta que la mayoría de los católicos de esa zona hablan el idioma de Cervantes.

Y es que, aunque ya viajó a América Latina en 2007 lo hizo a Brasil, una nación de habla portuguesa.

Además, ha convocado para el año que viene en Río de Janeiro la próxima Jornada Mundial de la Juventud y ha expresado su deseo de presidirla.

Así, se iba a dar el caso de que el anciano Pontífice iba a visitar en dos ocasiones Brasil y ninguna un país latinoamericano de habla española.

Benedicto XVI convocó para 2009 el VI Encuentro Mundial de las Familias en Ciudad de México y se esperaba su asistencia, pero debido a la altitud y su estado de salud, los médicos se lo desaconsejaron.

Para los mexicanos fue una decepción y Benedicto XVI, según su portavoz, Federico Lombardi, deseaba cumplir ese anhelo, así como visitar Cuba.

Ahora, diez años después de la última vez que Juan Pablo II viajó a México, donde estuvo en cinco ocasiones (1978, 1990, 1993, 1999 y 2002), otro papa pisará esas tierras, deteniéndose en el estado de Guanajuato, el único que no visitó Wojtyla, centro del catolicismo mexicano.

El Pontífice será recibido el 23 de marzo en el aeropuerto de León por el presidente de México, Felipe Calderón, con el que se reunirá al día siguiente en la Casa del Conde Rul, de Guanajuato.

Tras ese encuentro se reunirá con miles de niños en la plaza de la Paz de Guanajuato.

El domingo 25 oficiará una misa en el Parque del Bicentenario de León, al pie del Cerro del Cubilete, dominado por una estatua de Cristo Rey, a la que se espera asistan cientos de miles de fieles y se reunirá con los obispos mexicanos.

El lunes 26 de marzo emprenderá viaje a Santiago de Cuba, donde será recibido por el presidente, Raúl Castro.

A media tarde oficiará una misa con motivo del 400 aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre en la plaza Antonio Macedo, de Santiago de Cuba, y al día siguiente, antes de viajar a La Habana, visitará la imagen en su santuario de El Cobre, cercano a Santiago.

En La Habana se reunirá con Raúl Castro y no se descarta también que lo haga con Fidel Castro en el Palacio de la Revolución.

El día 28 oficiará una misa en la Plaza de la Revolución de La Habana, con capacidad para un millón de personas, y a media tarde emprenderá viaje de regreso a Roma.

Este es el vigésimo tercer viaje de los realizados por el mundo por Benedicto XVI en sus casi siete años de pontificado