"Qué vergüenza", dijo sobre su inclusión en un proceso abierto en 2019 por la Corte Suprema para investigar reiterados ataques a las instituciones democráticas a través de las redes sociales.

Brasilia.- El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, desafió este jueves la decisión de un juez de la Corte Suprema de incluirle en una investigación sobre ataques a la democracia a través de internet y preguntó si allanarán su residencia oficial.

"¿A quién van a mandar? ¿A la Policía Federal o a las Fuerzas Armadas?", planteó sonriendo y hasta en tono desafiante el líder de la ultraderecha frente a un grupo de seguidores a las puertas del Palacio de la Alvorada, la residencia de la Presidencia en Brasilia.

"Qué vergüenza", dijo sobre su inclusión en un proceso abierto en 2019 por la Corte Suprema para investigar reiterados ataques a las instituciones democráticas a través de las redes sociales, que son atribuidos en su mayoría a activistas de su misma línea ideológica.

Bolsonaro pasó a ser investigado por esos asuntos tras desatar una dura campaña de descrédito contra las urnas electrónicas usadas en los procesos electorales que se celebran en Brasil desde 1996, que hasta hoy no han sido objeto de una sola denuncia de fraude.

No obstante, según Bolsonaro, ese sistema propicia las trampas y ahora mismo se estaría orquestando una maniobra para las elecciones presidenciales de 2022 en favor del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, su mayor antagonista en la política y el gran favorito para el año próximo según todas las encuestas.

Con esa premisa, el mandatario exige que, para 2022, en paralelo al voto electrónico, se retome el sufragio con papeletas, pese a que en su momento era motivo de constantes dudas y denuncias de fraudes.

Bolsonaro sostiene que hasta las elecciones de 2018, que le llevaron al poder, fueron objeto de fraudes y apoya su afirmación en documentos del propio Tribunal Superior Electoral (TSE), en los que se reveló en su momento un ataque de un "hacker" a sus sistemas.

Sin embargo, este mismo jueves el TSE reiteró que ese asunto fue investigado por la Policía Federal y que, en su momento, se demostró cabalmente que el invasor accedió a sistemas generales del tribunal pero no a los vinculados al proceso electoral, que operan en otros ambientes y están protegidos por otros códigos.

En un comunicado, el tribunal electoral subrayó que no se trata de "información nueva" y que todo fue debidamente esclarecido en la época en que ocurrieron esos hechos.

Hasta ahora, la campaña de Bolsonaro contra el voto electrónico sólo ha encontrado eco en minoritarias corrientes de ultraderecha.

Este mismo lunes, personalidades de la política, la economía, los negocios y el sistema financiero publicaron un manifiesto favorable al actual sistema de votación, que ya ha sido defendido por al menos once partidos políticos, algunos de la propia base bolsonarista.