La renuncia de Jamie supuso el fin de una tutela legal tras la apasionada súplica de la estrella del pop el pasado 23 de junio cuando afirmó que quería ser libre. «Solo quiero recuperar mi vida», dijo Spears. «Han pasado 13 años y es suficiente. Es demasiado tiempo sin poder ser dueña de mi dinero, es mi deseo y mi sueño que esta pesadilla termine».

EE. UU.- Después de meses de lucha, el pasado mes de septiembre el padre de Britney Spears presentó una demanda para poner fin a la tutela judicial que ha controlado la vida y el dinero de la cantante durante 13 años. «Como ha dicho el Sr. Spears una y otra vez, todo lo que quiere es lo mejor para su hija.  Si la Sra. Spears quiere terminar la tutela y cree que puede manejar su propia vida, el Sr. Spears considera que debería tener esa oportunidad», dijo Jamie Spears después de haber sido el blanco de la ira de los seguidores de su hija que crearon el movimiento #FreeBritney.

 

La tutela se estableció en el 2008 cuando Britney Spears comenzó a tener problemas mentales y los medios de comunicación se obsesionaron con cada uno de sus movimientos, hordas de paparazzi la seguían todos sus movimientos y, como consecuencia, también perdió la custodia de sus hijos.

 

La renuncia de Jamie supuso el fin de una tutela legal tras la apasionada súplica de la estrella del pop el pasado 23 de junio cuando afirmó que quería ser libre. «Solo quiero recuperar mi vida», dijo Spears. «Han pasado 13 años y es suficiente. Es demasiado tiempo sin poder ser dueña de mi dinero, es mi deseo y mi sueño que esta pesadilla termine».

 

Ahora, la estrella del pop ha atacado duramente contra su madre a través de su perfil de Instagram. Un texto del que se ha arrepentido y no ha tardado en eliminar, aunque demasiado tarde porque el documento ya había sido copiado por diversos medios. «Me he dado cuenta de que hace mucho que no sonrío y mi madre se preocupa diciendo 'estás actuando rara, ¿qué te pasa?», comienza diciendo. Britney asegura que se siente como nueva y ataca a Lynne: «Antes era un negocio familiar, pero ya no. Hoy he nacido porque puedo sonreír, así que gracias por salir de mi vida y permitirme vivirla».