VIENA.- La negociación nuclear entre las grandes potencias e Irán comenzó hoy en Viena presidida por una buena atmósfera pero sin que parezca posible que esta semana se avance más allá de crear un marco general de trabajo para los próximos meses.

"Esta es la primera ronda de negociaciones y sería ingenuo pensar que podemos llegar a un acuerdo hoy", explicó a los medios Michael Mann, portavoz de la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, que coordina al Grupo 5+1, formado por Estados Unidos, Francia, Reino Unido, China, Rusia y Alemania.

La primera sesión plenaria, con Ashton, el ministro iraní de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, y representantes de las grandes potencias, terminó hoy tras apenas 45 minutos de trabajo, aunque los contactos continuarán hoy con reuniones bilaterales.

Mann destacó que hay un espíritu constructivo y que Ashton acude a la negociación con "buena fe" para cerrar un acuerdo, aunque insistió en que el objetivo de esta roda negociadora, que se prolongará hasta el jueves, no es más que "crear un marco de trabajo para las negociaciones de los próximos meses".

"Durará lo que tenga que durar", señaló Mann sobre el tiempo de negociación para lograr un compromiso, e insistió en que van a trabajar "tan duro y rápido como se pueda para intentar llegar a un buen acuerdo".

El portavoz explicó que, más allá de ese primer paso, el objetivo final de la negociación es mucho más ambicioso: "Irán debe de probar de forma inequívoca a la comunidad internacional que tiene un programa nuclear pacífico".

"Eso tiene que estar probado y ser verificable. Si eso sucede, Irán podrá ser tratado como cualquier país signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear. Ese es el objetivo del proceso, pero, por supuesto, hay un montón de trabajo por delante", subrayó

También la parte iraní, por boca del viceministro de Exteriores, Seyed Abas Araqchi, reconoció a medios de su país que la reunión de hoy había comenzado bien, pero dejó claro que en la ronda de Viena no se va a hablar de contenido sino del procedimiento que seguirán futuras reuniones.

La delegación iraní insistió, eso sí, en que desmantelar instalaciones nucleares o detener el programa nuclear iraní no están en la agenda ni forman parte de lo acordado el pasado noviembre, cuando Irán y las grandes potencias cerraron un plan de acción con un plazo de ejecución de seis meses.

Durante ese tiempo, Irán se comprometió a suspender algunas actividades de su programa atómico, como el enriquecimiento de uranio por encima del 5 % de pureza, mientras que las grandes potencias se avinieron a congelar la aplicación del algunas sanciones económicas