El asesino había sido condenado a 27 años de cárcel por matar a una mujer y a su hijo, pero solo cumplió 11 años al ser beneficiado de la libertad condicional.

CHILE.- La Justicia chilena sentenció a cadena perpetua por feminicidio y violación al padrastro y a la madre de Ámbar Cornejo, una joven de 16 años que desapareció en 2020 y cuyo truculento asesinato conmocionó al país y abrió una pugna entre los poderes del Estado.

Tanto Denisse Llanos, la madre de la joven, como su pareja, Hugo Bustamante, deberán cumplir la máxima pena existente en Chile, el "presidio perpetuo calificado", que imposibilita obtener beneficios penitenciarios hasta pasados 40 años, según determinó el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de la ciudad costera de Viña del Mar.

De acuerdo con los detalles entregados por la Fiscalía, el crimen tuvo lugar en el domicilio del asesino, donde tras mantener una discusión con la joven, la mataron, desmembraron y enterraron en su patio.

Ambos fueron condenados también por delitos de abuso sexual y corrupción de menores.

El feminicidio de Ámbar Cornejo conmocionó en 2020 a la opinión pública por la brutalidad de crimen y también desató duras críticas hacia los beneficios penitenciarios, ya que, al momento de perpetrar el crimen, Bustamante se encontraba en libertad condicional por haber asesinado previamente a otra mujer y a su hijastro.

En 2005 había sido condenado a 27 años de cárcel por este crimen, pero solo cumplió 11 años tras las rejas al ser beneficiado de la libertad condicional por una comisión judicial.

Un grupo de diputados solicitó en 2020 la destitución de la jueza que coordinaba esta instancia, que dejó libertad a Bustamante y a otros 789 reos en 2016, aunque finalmente fue rechazado.

"EL ASESINO DEL TAMBOR"

Después de estar desaparecida durante ocho días en Villa Alemana, unos 100 kilómetros al noroeste de Santiago, el cuerpo sin vida de Cornejo fue hallado en la casa de su padrastro, Bustamante, entonces pareja de la madre de la joven.

El hombre era conocido como "el asesino del tambor", porque en 2005, cuando cometió el doble homicidio, escondió los cuerpos en un tambor con agua y cal, que luego enterró.

Según señaló la jueza, la autopsia del cadáver desmembrado de Cornejo demostró que había sido violada antes de su muerte y la causa del deceso fue "asfixia mecánica derivada por obstrucción de los orificios nasales".

Diversas organizaciones del potente movimiento feminista del país clamaron entonces en las calles por su femicidio y celebraron este martes la condena.

"Este es un paso importante que llega gracias a la ardua lucha del movimiento de las mujeres ante la Justicia patriarcal", afirmó Wayra Villegas, portavoz de la Coordinadora Feminista 8 de Marzo.