Esta decisión de Estados Unidos "pone en peligro la paz y estabilidad en el Estrecho de Taiwán y las relaciones entre China y Estados Unidos", aseguró Exteriores en un comunicado.

PEKÍN.- El Ministerio de Asuntos Exteriores de China calificó hoy la aprobación por parte del Departamento de Estado de Estados Unidos de la venta de material armamentístico a Taiwán por valor de 750 millones de dólares de "injerencia en los asuntos internos de China".

Esta decisión de Estados Unidos "pone en peligro la paz y estabilidad en el Estrecho de Taiwán y las relaciones entre China y Estados Unidos", aseguró Exteriores en un comunicado.

El pasado miércoles, el Departamento de Estado estadounidense aprobó la venta de 40 sistemas de obuses autopropulsados M109A6 de 155 milímetros a Taiwán, además de municiones, repuestos y entrenamiento para su uso.

Como recordó hoy el comunicado, China considera a la isla de Taiwán una "parte inseparable del territorio chino".

Según el Ministerio, la aprobación de la venta de armamento manda "señales equivocadas" a las "fuerzas separatistas" de la isla, con la cual Estados Unidos no tiene relaciones diplomáticas oficiales.

Además, pidió a Estados Unidos que detenga la venta de armas a Taiwán y la colaboración militar entre el país norteamericano y la isla.

Taiwán se gobierna de manera autónoma desde 1949 -cuando los nacionalistas del Kuomintang se refugiaron en la isla tras perder la guerra civil contra los comunistas-, pese a que Pekín reclama la soberanía sobre la isla.

La Administración del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, continúa así la tendencia marcada por la de su antecesor, Donald Trump.

Desde 2016, Taiwán ha comprado a Estados Unidos armamento por valor de más de 16.700 millones de dólares.

Según representantes del Departamento de Estado de Estados Unidos citados por el periódico hongkonés South China Morning Post, la venta tiene como meta "fortalecer la capacidad de autodefensa de Taiwán contra amenazas actuales y futuras".

En 2019, el presidente chino Xi Jinping declaró el objetivo de "crear una reunificación pacífica", pero después añadió que "China se reserva la opción de contemplar todos los medios necesarios".