Redacción Internacional.- Un reciente estudio científico pone en duda la creencia popular de que el narcisismo conduce inevitablemente al deterioro progresivo de las relaciones amorosas. La investigación, publicada en el Journal of Personality y realizada por la Universidad Estatal de Michigan, sugiere que el impacto de este rasgo de personalidad es más matizado de lo que se pensaba.
El análisis, que dio seguimiento durante seis años a más de 5,800 parejas en Alemania, examinó dos dimensiones del narcisismo: la admiración narcisista (búsqueda de reconocimiento) y la rivalidad narcisista (tendencia a menospreciar a otros).
Los resultados indican que la rivalidad narcisista sí se asocia con una menor satisfacción en la pareja, tanto para quien la presenta como para su compañero. Sin embargo, este efecto negativo no se intensifica con el tiempo, sino que se mantiene estable a lo largo de la relación.
La profesora Gwendolyn Seidman explicó que existen dos formas principales de sostener una autoimagen inflada: una basada en buscar admiración constante y otra en reafirmar la superioridad mediante la desvalorización de los demás. Es esta última la que muestra un mayor impacto negativo en las relaciones.
Un efecto constante, pero no progresivo
Contrario a teorías anteriores, el estudio no encontró evidencia de que el narcisismo acelere el deterioro de la relación con el paso del tiempo. De hecho, las parejas con altos niveles de rivalidad narcisista ya presentaban menor satisfacción desde el inicio, mientras que aquellas con niveles bajos comenzaban con mayor bienestar, aunque con descensos más marcados con el tiempo.
A pesar de ello, las relaciones con menor presencia de rivalidad narcisista mantuvieron mejores niveles de satisfacción al final del período analizado.
La admiración narcisista no influye significativamente
En cuanto a la admiración narcisista, los investigadores no hallaron una relación significativa con la satisfacción de pareja en ninguna etapa. Este hallazgo contradice la idea de que el encanto inicial de las personas narcisistas tenga efectos positivos temporales en la relación.
Los expertos sugieren que este rasgo podría influir en otros aspectos, como la percepción social o el atractivo en fases muy tempranas, pero no en la calidad general del vínculo a largo plazo.
Un fenómeno más complejo de lo que parece
El estudio también plantea que los efectos del narcisismo podrían manifestarse en momentos específicos, como conflictos importantes o cambios vitales, en lugar de producir un deterioro gradual.
Asimismo, advierte que el impacto podría reflejarse en áreas menos visibles, como la autoestima o la autonomía dentro de la relación.
Estos hallazgos abren la puerta a nuevas investigaciones sobre cómo el narcisismo influye en las relaciones, destacando que su efecto no siempre es evidente ni evoluciona de manera lineal, sino que puede ser constante y, en ocasiones, sutil.
