Redacción Internacional.- Antes de razonar, el cuerpo ya decidió si es momento de pelear, huir o conectar. Esa es la premisa de un grupo de expertos, encabezado por el neurocientífico estadounidense Stephen Porges.
Para estos especialistas, el sistema nervioso autónomo, más allá de la razón o la voluntad, es clave para entender, mediar e incluso evitar diferentes tipos de conflictos.
Esta afirmación se apoya en la teoría Polivagal, desarrollada por Porges y publicada en 1995, que explica cómo los cambios evolutivos en el sistema nervioso de los mamíferos ampliaron la capacidad humana para regular el estado fisiológico y, con ello, la forma de relacionarse con los demás.
«Los cambios evolutivos no solo reforzaron nuestra capacidad para responder ante el peligro, sino que también hicieron posibles estados fisiológicos que favorecen la interacción social, la comunicación, el cuidado de los demás, el aprendizaje y las relaciones duraderas», dijo a EFE Porges, también cofundador del Instituto Polivagal (PVI, por sus siglas en inglés).

Según la teoría, el estado fisiológico de una persona determina qué capacidades tiene disponibles en cada momento. Cuando el sistema nervioso detecta seguridad, abre paso a la curiosidad, la compasión, la creatividad y la conexión; cuando detecta peligro, el cuerpo prioriza defenderse.
Por eso, antes de intentar resolver un conflicto con argumentos, señala Porges, en lugar de preguntarse únicamente: «¿Por qué esta persona reaccionó así?», conviene cuestionarse también en qué estado se encontraba su sistema nervioso.
Esta pregunta fomenta la compasión hacia sí mismo y hacia los demás, y recuerda que, antes de que las personas puedan resolver conflictos juntas, a menudo necesitan sentirse lo suficientemente seguras para relacionarse entre sí.
Elementos de la teoría: Los tres circuitos del sistema nervioso
La teoría explica que el sistema nervioso tiene una jerarquía biológica dividida en tres circuitos: el vagal ventral, que permite la regulación, la interacción social y la empatía; el simpático, que se activa ante el peligro y prepara al cuerpo para la acción; y el vagal dorsal, que aparece ante una amenaza extrema y puede provocar inmovilidad o bloqueo emocional.
- La definición de cuál circuito domina en cada momento depende de la neurocepción, un proceso inconsciente que evalúa constantemente señales de seguridad o amenaza, tanto dentro del cuerpo como en el entorno y en la relación con otras personas.
- Ese proceso de «escaneo» ocurre antes de cualquier pensamiento consciente y explica por qué, en ocasiones, los humanos reaccionan de forma desproporcionada ante un conflicto sin entender bien por qué.
La cofundadora del Instituto Polivagal y terapeuta especializada en trauma, Deb Dana, explicó a EFE que reconocer «en qué estado se encuentra el sistema nervioso» debería ser el primer paso, incluso antes de buscar una solución.
Para lograrlo, Dana recomienda elaborar un mapa personal del sistema nervioso para identificar las señales de alerta y los recursos disponibles para volver al equilibrio. También sugiere apoyarse en «anclas», como personas de confianza o mascotas; actividades como tener contacto con la naturaleza, u objetos tangibles que generen sensación de seguridad.
Corregulación y recursos para el equilibrio
La corregulación, el otro elemento clave de la teoría, es definida como el proceso mediante el cual dos personas se ayudan mutuamente a estabilizar su sistema nervioso. Para Dana, es una herramienta crucial en cualquier conflicto, pues un tono de voz calmado o una expresión facial relajada pueden transmitir seguridad y facilitar el diálogo.
Encuentro internacional del Instituto Polivagal
El Instituto Polivagal, creado para traducir estos hallazgos científicos en herramientas prácticas, celebrará el Encuentro Internacional PVI 2026: ‘Navegando el conflicto con un sistema nervioso resiliente’ en Sitges (España), del 22 al 24 de septiembre, con talleres presenciales adicionales el día 25.
Con traducción simultánea al español para asistentes presenciales y virtuales, esta será la primera vez que este evento se celebre en un país hispanohablante.
Además de Porges y Dana, el encuentro contará con expositores como el doctor en Medicina y experto en trauma Frank Anderson; el psicólogo y fundador del Instituto Cuatro Ciclos, Enrique Arellano; y la periodista Kate Woodsome, fundadora del laboratorio de medios ‘Invisible Threads’.
