Redacción Ciencia. – Tras analizar el ADN antiguo de más de 500 huesos de mamut, un equipo internacional de investigadores descubrió que los humanos de la Edad de Hielo cazaban selectivamente a las hembras de mamut lanudo.

Los resultados del estudio, publicados en la revista Current Biology, muestran que las grandes acumulaciones de huesos asociadas a la actividad humana antigua están dominadas por hembras.

Análisis genómico de 521 mamuts

Para llegar a sus conclusiones, el equipo analizó datos genómicos de 521 mamuts lanudos; 448 de estos individuos se secuenciaron por primera vez.

La gran mayoría (421) son restos dispersos recogidos en muchísimos sitios de Eurasia y Norteamérica. El resto (100) procede de 11 yacimientos de acumulación de huesos, siempre asociados a algún tipo de actividad humana, explica a EFE David Díez del Molino (Valladolid, España), del Centro de Paleogenética de la Universidad de Estocolmo.

Estos 11 yacimientos, con una antigüedad aproximada de entre 30,000 y 20,000 años, están en Europa central, Europa del Este y uno en el noroeste de Siberia. Por ejemplo, en Kraków Spadzista (Europa central) y Mus-Khaya (Siberia) se encontraron puntas de proyectil incrustadas en huesos de mamut, junto con marcas de corte que demuestran prácticas activas de caza y procesamiento.

Contraste de sexos en los yacimientos

La determinación genética del sexo reveló un marcado contraste según el lugar de hallazgo de los restos, detalla un comunicado de la Universidad de Estocolmo.

Así, aquellos recuperados en entornos naturales dispersos eran mayoritariamente machos (34% hembras, 66% machos), lo que concuerda con la idea de que los machos solitarios tenían más probabilidades de morir en trampas naturales (por ejemplo, sumideros o deslizamientos de tierra), aumentando así la probabilidad de una conservación ósea a largo plazo.

En cambio, los mamuts procedentes de yacimientos de acumulación eran predominantemente hembras (70% hembras, 30% machos).

Los mamuts fueron un recurso vital para las poblaciones humanas de la Edad de Hielo, ya que proporcionaban carne, grasa, piel y huesos para la construcción, y marfil para herramientas, arte y ornamentos. Pero ¿por qué los humanos de la Edad de Hielo preferían a las hembras? «Esto aún es un misterio», admite el investigador español.

Es posible que los humanos antiguos prefiriesen mamuts hembra porque eran algo más pequeñas que los machos y, quizá, más fáciles de cazar. Sin embargo, lo más lógico es pensar que se trata de una consecuencia de la estructura social de estos animales.

Esta estructura, continúa Díez del Molino, podría haber sido muy similar a la de los elefantes actuales: manadas lideradas por hembras, en las que los machos eran expulsados al llegar a la edad adulta.

Quizá las manadas eran más fáciles de localizar o perseguir en el terreno, aunque también es verdad que podían tener defensas más activas, con varias hembras adultas protegiendo a los ejemplares más jóvenes del grupo».

Pero estas son solo hipótesis y enseñan que la realidad podría ser compleja. Para resolverlo, los investigadores necesitan más ADN antiguo y otra información complementaria, como datos isotópicos que informen de los movimientos de los individuos, su dieta y datos arqueológicos.

Por suerte, el proyecto en el que estamos trabajando (Mamba) abarca todos estos elementos, por lo que esperamos tener resultados muy interesantes en un futuro cercano», subraya Díez del Molino, que lleva trabajando en genómica de mamuts más de 10 años.

Los investigadores identificaron un mamut de la isla de Wrangel (Ártico) que no era ni XX (biológicamente hembra) ni XY (biológicamente macho).

Este individuo tenía una combinación diferente de cromosomas sexuales conocida como mosaicismo X0/XX, en la que se tiene una sola copia del cromosoma X en algunas células y dos en otras. En los humanos, esto se conoce como síndrome de Turner.

Esta es la primera vez que se documenta este fenómeno en una especie extinta.

El cariotipo X0 es bastante raro. En los animales donde se ha visto, normalmente conlleva consecuencias relacionadas con el tamaño corporal, ausencia o malformación de órganos reproductivos e infertilidad.

Lamentablemente, la muestra del mamut MD067, en la que hemos detectado el mosaicismo X0/XX, es solo un fragmento pequeño de hueso, por lo que no podemos saber si este individuo presentaba alguna de esas características», apunta Díez del Molino.