Los IG Nobel premian un urinario antisalpicaduras y la aerodinámica de sonarse la nariz
Los premios IG Nobel, celebrados en Suiza, destacaron un urinario antisalpicaduras y la aerodinámica de sonarse la nariz, premiando lo insólito.
- La ceremonia salió de Estados Unidos por primera vez en 36 años y se mudó a Suiza.
- El evento se realizó a sala llena en el Palacio de Congresos de Zúrich.
- Los ganadores pagan su viaje y reciben 100 billones de dólares zimbabuenses.
- Actualizado:
- Publicado:
Ginebra.- Un urinario antisalpicaduras y un descubrimiento sobre la aerodinámica de sonarse la nariz han recibido este jueves los premios IG Nobel en las categorías de Física y Química, respectivamente, en una ceremonia que, por primera vez en 36 años de existencia, se ha celebrado fuera de Estados Unidos.
Suiza acoge por primera vez los IG Nobel
Los irreverentes premios IG Nobel, que distinguen investigaciones científicas totalmente insólitas, se mudaron esta noche a Suiza en respuesta al endurecimiento de las políticas migratorias en EE. UU., las que dificultaban que todos los premiados pudieran acudir al evento, que se ha realizado a sala llena en el Palacio de Congresos de Zúrich, con una importante presencia de miembros de universidades y organizaciones científicas.
Ig Nobel es un juego de palabras en el cual las dos primeras letras son la abreviación de «ignoble», aunque, en realidad, varias de las investigaciones premiadas tienen más bien un trasfondo humanista, como la que obtuvo el premio de biomedicina por elaborar una definición precisa del beso para todas las especies, para lo cual tuvieron que examinar su evolución a lo largo de más de 21 millones de años.
Premios a investigaciones insólitas y humanistas
El de Economía fue concedido a un experimento que, utilizando caramelos, probó que las personas de ingresos más altos tienen más probabilidades de comportarse de manera egoísta con respecto a las personas de ingresos bajos, mientras que el de Biología reconoció el trabajo de un equipo que estudió la conducta de las serpientes para entender qué hace que muerdan a una persona, para lo cual pisaban suavemente distintas partes de su cuerpo.
Los organizadores, Improbable Research, eligieron para el premio de Ciencia de Suelos a un grupo que enterró un millar de calzoncillos en más de 25 países y los desenterró dos meses después para estudiar la actividad biológica del terreno.
El acto se asemejó más a una fiesta que a una ceremonia que, más allá de la sátira y del buen humor, estuvo perfectamente calibrada y hasta contó con un equipo de tres personas disfrazadas de plátanos, que estaban a cargo de cortar a los premiados que subían al atrio y se pasaban del límite de tiempo que tenían para explicar su investigación y formular sus agradecimientos.
El galardón siguió la lógica de la premiación y fue una seta gigante, pero con una forma que asemejaba un pie montado sobre un queso azul.
El momento de la entrega estuvo a cargo de galardonados con verdaderos Nobel y otros prestigiosos galardones: Tim Hunt (Nobel de Medicina en 2001), Michel Mayor (Premio Nobel de Física en 2019), Esther Duflo y Abhijit Banerjee (ambos Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas), o el matemático Alessio Figalli (Medalla Fields en 2018).
Los asistentes cumplieron con el momento que se ha convertido en un clásico en estos premios, y es el de lanzar todos a la vez aviones de papel, y terminaron la velada subiendo al estrado para bailar y aparecer en la foto del recuerdo.
Trofeo singular y billete simbólico
Además del trofeo, los ganadores —que deben costearse el viaje para recibir el premio— reciben un billete de 100 billones de dólares de Zimbabue, que, cuando fue retirado de circulación en 2015, se canjeaba por 0,40 dólares y ahora es más un objeto de colección.
Los organizadores anunciaron durante la informal gala que la próxima edición, en 2027, se celebrará en Bélgica.
