Foto de archivo

BAGDAD.- Al menos cinco agentes de la Policía iraquí murieron este viernes y otros trece resultaron heridos en cuatro explosiones de sendos coches bomba conducidos por suicidas en la ciudad de Biyi, a 40 kilómetros al norte de Tikrit, en la provincia de Saladino.

Según dijo a Efe una fuente de seguridad, los ataques fueron en respuesta al avance logrado por los agentes de seguridad en el centro de Biyi, donde este viernes lograron expulsar a los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) de la sede de la administración local.

Tras recuperar las instalaciones, los policías izaron la bandera iraquí en el edificio.

Entre los fallecidos está el general de la Policía Faisal al Zamili, que formaba parte del cuerpo de seguridad de la provincia de Saladino.

La fuente agregó que las fuerzas de seguridad continuarán combatiendo hasta liberar Biyi de la presencia yihadista.

Biyi, donde se encuentra la mayor refinería del país, está considerado un punto de comunicación estratégico con el norte del país, controlado en gran parte por el EI, que el 29 de junio anunció la creación de un califato en partes de Irak y Siria.

Al menos 1,273 personas han muerto y más de 2,000 han resultado heridas por actos de terrorismo y violencia cometidos durante el mes de octubre en Irak, según los últimos datos de la misión de Naciones Unidas en ese país, UNAMI.