El Gobierno dispuso que el Ejército esté a cargo de la seguridad externa en la mina Huanuni, mientras que la Policía se encarga de la vigilancia en el interior del yacimiento.

La Paz.- Una corte de Bolivia sentenció este jueves a ocho años de prisión a unas 44 personas por robo agravado y asociación delictuosa en la sustracción de unos 1.345 kilos de cuarzo, coalin, pirita, entre otros minerales.

El fiscal departamental de Oruro, Orlando Zapata, explicó que el proceso judicial pertenece a un suceso que se produjo el 27 de agosto del año pasado en la estatal Empresa Minera Huanuni (EMH), y que en la audiencia final del caso se presentaron "todas las pruebas" que finalmente evaluó el tribunal a cargo.

Según la investigación, el personal de seguridad de la empresa minera fue el que encontró a las 44 personas justamente "cuando sustraían el mineral" del interior del cerro Posokoni del municipio de Huanuni, situado en el departamento occidental de Oruro.

En una primera instancia, el personal de la mina constató que todas esas personas eran ajenas a la actividad de la empresa, puesto que no tenían identificación, y aunque intentaron escapar "fueron reducidos" por los trabajadores, indicó Zapata.

La Fiscalía también precisó que entre los acusados están cuatro menores de edad entre los 16 y 17 años, a los que se procesó de acuerdo a la legislación especial juvenil, mientras que los otros 40 deberán cumplir sentencia de ocho años en el principal penal de Oruro.

Los casos de robo de mineral por parte de los "jucus", ladrones de mineral, son frecuentes en los centros mineros de producción como el de Huanuni, en los que incluso han habido fallecidos por golpizas, emboscadas o cruce de fuego a las fuerzas de seguridad.

El centro minero de Huanuni, que acoge uno de los principales yacimientos de estaño de Bolivia además de otros minerales, está ubicado a 47 kilómetros de la ciudad de Oruro.

Los problemas de robo de mineral son constantes en esa mina, donde en 2019 hubo cuatro muertos en un enfrentamiento a tiros entre militares y "jucus", mientras que en 2021 un intento de robo frustrado también derivó en decenas de detenidos.

El Gobierno dispuso que el Ejército esté a cargo de la seguridad externa en la mina Huanuni, mientras que la Policía se encarga de la vigilancia en el interior del yacimiento.

La EMH advirtió en 2018 de que el robo de mineral en sus minas conlleva pérdidas anuales de hasta 24 millones de dólares.