Los dos hombres estaban acusados de abusar durante más de dos décadas de al menos 34 menores de entre cuatro y trece años en más de 450 casos; a Andreas V., de 56 años, se le imputaban 298 casos de abusos contra 23 niñas y de haberlos filmado y a Mario S., de, 34, 162 casos contra 17 menores - 8 niñas y nueve niños.

BERLÍN.- Los dos principales acusados en el escándalo de múltiples abusos sexuales a menores cometidos durante más de una década en un camping en la ciudad alemana de Lügde (norte) fueron condenados hoy a 13 y 12 años de prisión, respectivamente, y deberán permanecer recluidos una vez cumplida la pena.

Los dos hombres estaban acusados de abusar durante más de dos décadas de al menos 34 menores de entre cuatro y trece años en más de 450 casos; a Andreas V., de 56 años, se le imputaban 298 casos de abusos contra 23 niñas y de haberlos filmado y a Mario S., de, 34, 162 casos contra 17 menores - 8 niñas y nueve niños.

Finalmente, Andreas V. fue condenado por la Audiencia Provincial de Detmold a 13 años por 223 casos de abusos sexuales graves, y Mario S., a 12 años por 48 casos.

La jueza que preside la sala, Anke Grudda, subrayó en la lectura de la sentencia que las palabras "monstruoso y abominable" no describen ni de lejos los hechos juzgados y que lo que queda es desconcierto e incomprensión ante tales actos.

Criticó asimismo que a pesar de existir indicios y de que los menores hubieran hablado sobre los hechos, nadie les escuchara.

Según el informe de los expertos, los dos condenados son absolutamente imputables, no responderían a ninguna terapia, son manipuladores y narcisistas y su pedofilia está profundamente arraigada.

En una primera sentencia a mediados de julio, un tercer acusado, Heiko V, de 49 años, fue condenado a dos años de libertad condicional por complicidad en el abuso de menores.

El tribunal considera probado que el acusado fue testigo del abuso de un menor a través de transmisiones en vivo, de haber dado instrucciones y haberse masturbado ante la víctima vía webcam, así como de estar en posesión de imágenes y vídeos de pornografía infantil.

Al inicio del juicio a finales de junio los tres acusados reconocieron inesperadamente gran parte de los hechos que se les imputaban.

Este caso de múltiples abusos a menores ha destapado además numerosos negligencias graves por parte de los servicios de atención a menores y de la policía, a los que se acusa de no haber intercedido mucho antes al existir ya hace años indicios concretos contra Andreas V.