El Gobierno de Cuba transmitió este martes sus condolencias al pueblo de Estados Unidos y en particular al estado de Tennessee, donde el paso de varios tornados dejó al menos 22 muertos, personas con heridas aún sin precisar y otras desaparecidas.

LA HABANA.- El Gobierno de Cuba transmitió este martes sus condolencias al pueblo de Estados Unidos y en particular al estado de Tennessee, donde el paso de varios tornados dejó al menos 22 muertos, personas con heridas aún sin precisar y otras desaparecidas.

"Nuestras condolencias al pueblo de #EEUU, en particular del estado de #Tennessee, por la pérdida de vidas humanas y daños ocasionados por el tornado que azotó ese territorio", escribió el ministro de Relaciones Exteriores de la isla, Bruno Rodríguez, en su cuenta de Twitter.

El jefe de la diplomacia cubana también hizo extensivas las condolencias a "los familiares de las víctimas y damnificados" causados por las tormentas y devastadores tornados, que solo en Nashville -capital de Tennessee- han destruido al menos 40 estructuras, entre viviendas y edificios comerciales.

Según la más reciente contabilidad de la Agencia de Manejo de Emergencias de Tennessee (TEMA, en inglés), del total de 22 fallecidos 16 se han registrado en el condado de Putnam, al este de la capital, mientras que en el de Wilson se han reportado 3 decesos.

Más de 73.000 viviendas y edificios se han quedado sin energía en los condados de Davidson, Wilson, Putnam y Jackson, de acuerdo con la Agencia, a causa de los fenómenos meteorológicos de la última madrugada que también han dañado carreteras, puentes y postes eléctricos.

Debido a la gravedad de la situación, el gobernador estatal, el republicano Bill Lee, declaró el estado de emergencia y ha ordenado la apertura de al menos cuatro refugios para asistir a los damnificados.

Cinco años después del histórico anuncio del "deshielo" diplomático, Cuba y Estados Unidos pasan por una de las etapas más bajas en su relación bilateral, porque la Administración de Donald Trump ha desmantelado el acercamiento a la isla que había impulsado el anterior presidente, Barack Obama.

La escalada de tensiones se ha ido incrementando en los tres últimos años a medida que EE.UU. ha endurecido no solo la retórica, sino también el embargo de sesenta años con nuevas sanciones que han repercutido con dureza sobre la economía cubana, y en especial sobre la industria turística y los viajes de estadounidenses a la isla.

Pese a la tirantez existente, el Gobierno de La Habana también envió sus condolencias "al pueblo de EE.UU, familiares de las víctimas o damnificados" tras sucesos anteriores como el tiroteo que causó 59 muertos y más de 500 heridos en Las Vegas o el azote de los huracanes Irma -por territorio norteamericano- y María, por Puerto Rico.