Foto de archivo

LA HABANA, Cuba.- El brote de cólera que afecta a la ciudad de Manzanillo, en el oriente de Cuba, se mantiene bajo estrictas campañas sanitarias para evitar que se propague al resto de la isla y se convierta en un problema nacional.

La última epidemia de la enfermedad en la isla se remonta a fines del Siglo XIX.

Mientras tanto, la información a la población se limita a un escueto comunicado en el que incluso evitan mencionar la palabra "cólera", pero se reconocen 85 casos positivos y tres muertos, haciendo énfasis en que eran ancianos aquejados de otras dolencias.

Las especulaciones en torno a cómo llegó la enfermedad son variadas. Se informa de pozos contaminados pero especialistas apuntan también a los miles de cooperantes médicos que formaron parte de las brigadas enviadas a Haití a combatir la epidemia en ese país.

Las autoridades de salud aseguran que el cólera está controlado y los especialistas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) dicen no tener noticias de casos fuera de Manzanillo.

Médicos de Bayamo, ciudad ubicada a sólo 100 km del lugar donde se originó el brote aseguraron a BBC Mundo que no hay enfermos de cólera reportados en esa población.