La Habana.- Falta la corriente, el combustible y ahora también escasea el efectivo en los bancos de Cuba, como evidencian las largas colas de personas, principalmente mayores, frente a las sucursales.
Las restricciones para extraer dinero en metálico, los problemas en los canales digitales por apagones y la crisis económica han multiplicado las filas en las entidades bancarias.
“¿Por qué los ancianos pasamos tanto trabajo para cobrar? Algunos tenemos más de 80 años”, cuestiona Manolo Humberto Artola, reflejando las dificultades para acceder a su jubilación.

Dificultades para acceder al efectivo
Artola terminó una fila de varias horas para obtener apenas unos billetes, mientras otros clientes quedaron con la incertidumbre de conseguir efectivo.
Tras entre cuatro y seis horas de espera, logra cobrar su pensión, recorriendo largos trayectos en condiciones de apagones.
Los clientes muchas veces no consiguen su dinero debido a la falta de efectivo disponible o fallos en cajeros por problemas técnicos.
Las causas incluyen falta de electricidad, conexión a internet deficiente y equipos obsoletos en los bancos.
Impacto social y económico
“Debo levantarme a las tres de la mañana para cobrar mi jubilación”, relata Mario Navarro, evidenciando el sacrificio diario.
Navarro explica que no usa pagos digitales por desconocimiento, una realidad común en una población envejecida.
Muchos jubilados reciben ingresos insuficientes, incluso quienes tienen pensiones relativamente altas.
Un estudio estimó que una pareja necesita al menos 45.000 pesos mensuales, reflejando la fuerte inflación.
Bancarización y desconfianza
Cuba limitó en 2023 la retirada de efectivo a 5.000 pesos, reducida aún más en algunas sucursales.
La medida forma parte de la bancarización, un plan para controlar la inflación y reducir el uso de dinero físico.
- El proceso ha sido controvertido por su impacto en la población y el mercado informal.
La falta de infraestructura impulsa a negocios a preferir efectivo o cobrar comisiones por pagos electrónicos.
Expertos señalan una creciente desconfianza bancaria tras las restricciones al acceso al dinero.
El Banco Central de Cuba implementó un plan piloto para pagar pensiones en establecimientos privados.
“No sabía que existía”, afirma Doraida González, quien espera horas para recibir su pensión.
