La Habana, 12 may (EFE).- El Ministerio de Salud Pública (Minsap) de Cuba resaltó este martes que es necesario mantenerse «alerta» y en vigilancia epidemiológica en las fronteras tras el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, aunque agregó que en la isla no hay motivos de alarma.
- La viceministra de Salud Pública, Carilda Peña García, declaró a la televisión estatal que el hantavirus de la variante andina no es conocida en Cuba, pero sí en las Américas, en países como Argentina y Chile, y en Asia y Europa.
Y aunque afirmó que su presencia en la isla «hasta ahora no se ha documentado», Peña consideró que el hantavirus se puede introducir «por personas portadoras de la enfermedad que pueden llegar al país».
Vigilancia en fronteras
Por ello, insistió en señalar la importancia de mantener la vigilancia en las fronteras puertos, aeropuertos y marinas, con «la inspección a buques y aeronaves para detectar la presencia de roedores».
La especialista del Minsap también subrayó que esta «es una situación que la población debe conocer» y advirtió que el contagio de la enfermedad con síntomas similares a los de un cuadro de gripe se produce por contacto directo.
Brote en el crucero
El crucero MV Hondius, con 147 pasajeros y tripulantes de unos 23 países, comenzó un periplo en Ushuaia, Argentina, que le llevó a varias islas en el Atlántico, y durante el viaje aparecieron varios casos de hantavirus que han causado tres muertos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elevado a once el número de casos positivos asociados al brote en el barco y ha manifestado que todos los casos sospechosos y confirmados han sido aislados y se están gestionando bajo una supervisión médica «estricta» para minimizar el riesgo de cualquier transmisión posterior.
Al respecto, el director general de la OMS, Tedros Adhanom, ha asegurado que la evaluación del riesgo para la salud global ante este brote «sigue siendo baja» y que no hay nada que apunte a que vaya a haber un brote mayor, aunque también ha admitido que «la situación puede cambiar» por el elevado periodo de incubación de alrededor de ocho semanas.
