La Habana.- El Gobierno cubano condenó este jueves las sanciones financieras de EE. UU. contra el presidente del país, Miguel Díaz-Canel, y parte de su familia, y aseguró que toda acción dirigida a «construir un escenario de conflicto» está destinada al «fracaso».

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, aseguró en redes sociales que la «vil inclusión» de Díaz-Canel, parte de su familia y otras personas e instituciones cubanas en la lista de sancionados es «la última muestra del plan intervencionista estadounidense» para presentar a La Habana «como una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos«.

Cada acción estadounidense dirigida a construir un escenario de conflicto entre los dos países estará destinada al fracaso. Cada amenaza contra la independencia y soberanía de Cuba tendrá como respuesta más unidad y determinación de nuestro pueblo», concluyó el ministro. 

Décadas de tensiones

Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos han estado marcadas por más de seis décadas de tensiones políticas, económicas y diplomáticas tras la ruptura formal de vínculos en 1961, luego del triunfo de la Revolución Cubana liderada por Fidel Castro.

Desde entonces, Washington ha mantenido un sistema de sanciones económicas, conocido como el embargo o bloqueo contra Cuba, que ha sido ampliado y ajustado a lo largo de diferentes administraciones estadounidenses.

Estas medidas han buscado presionar cambios en el modelo político y económico de la isla, mientras que el gobierno cubano las ha calificado históricamente como una política de intervencionismo y asfixia económica.

En distintos períodos ha habido intentos de acercamiento, como el proceso de deshielo impulsado durante la administración de Barack Obama, que permitió la reapertura de embajadas en 2015 y la flexibilización parcial de algunas restricciones. Sin embargo, posteriormente, varias de esas medidas fueron revertidas o endurecidas por administraciones siguientes.

Nuevas sanciones de EE. UU.

En este contexto, el gobierno cubano, encabezado por el presidente Miguel Díaz-Canel, ha denunciado de manera reiterada nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos, especialmente aquellas dirigidas contra funcionarios, instituciones estatales y, en algunos casos, familiares de altos dirigentes.