Siria.

GINEBRA.- La decisión final sobre la participación de Irán en la conferencia de paz para Siria se tomará en las próximas semanas, antes de fin de año, dijeron hoy fuentes que participan en una reunión preparatoria de este evento, con el que se espera detener la guerra civil en el país árabe.

La presencia de Irán, principal aliado del régimen sirio de Bachar al Asad, se ha erigido en uno de los principales obstáculos para la realización de esa conferencia, llamada Ginebra-2.

Estados Unidos, Rusia y la ONU tomarán la decisión definitiva en una próxima reunión preparatoria tripartita el próximo mes, según las citadas fuentes.

La subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos de EEUU, Wendy Sherman, y los viceministros de Asuntos Exteriores de Rusia, Mijaíl Bogdánov y Gennadi Gatil, se han reunido esta mañana por cuarta vez con el mediador internacional para Siria, Lajdar Brahimi, con el fin de avanzar en la planificación de Ginebra-2.

Desde que Washington y Moscú lanzaron conjuntamente la iniciativa de esta conferencia, el Gobierno sirio ha exigido la presencia de Teherán en el foro, al que también se prevé invitar a otros países de la región.

Sin embargo, la oposición rechaza tajantemente que Irán pueda participar en el primer día de la conferencia, que tomará la forma de un segmento de alto nivel con discursos de los ministros de los países invitados.

Esos países no intervendrán directamente en las negociaciones entre Gobierno sirio y oposición en ningún momento, pero podrán estar disponibles para utilizar su influencia de forma constructiva sobre una y otra parte.

A la posibilidad de que Irán esté en Ginebra-2 también se ha opuesto Estados Unidos.

El acuerdo sobre el programa nuclear iraní, alcanzado el pasado fin de semana en Ginebra, puede haber conducido a que EEUU rebaje el tono de su negativa, sin dar todavía un "sí" definitivo.

La respuesta se verá, según lo conversado en la reunión tripartita de hoy, en pocas semanas, cuando se haya visto cómo Irán ha empezado a implementar el acuerdo para detener todo avance de su programa nuclear y si cumple estrictamente sus compromisos.

En caso de que así sea se considera probable que Washington dé luz verde a la participación iraní en Ginebra-2, una opción casi impensable antes del acuerdo nuclear.

Irán es el principal soporte del régimen sirio en el exterior, a través del aprovisionamiento de armas y su apoyo para el envío a Siria hace algunos meses de combatientes de la milicia libanesa chií Hizbulá.

La intervención de esta última en el conflicto permitió a las fuerzas de Al Asad recuperar terreno que había perdido frente a los rebeldes armados