El caso se revolvió este mes mediante el pago de 20.000 dólares sin que la justicia admitiera que se había cometido un delito.

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Charles Hewitt, un policía estadounidense que en 2019 protagonizó un video viral donde amenaza y agrede al afroamericano Derrick Thompson durante una inspección en carretera, fue despedido del cuerpo. Así lo confirmó recientemente una portavoz de la Policía Estatal de Virginia, citada por el diario The Washington Post.

Corinne Geller, directora de comunicaciones del cuerpo, se pronunció esta semana durante la resolución de una demanda por los hechos y confirmó queel oficial Charles Hewitt fue despedido del departamento, pero no ofreció más detalles argumentando que tenía prohibido hacerlo. No obstante, el abogado de la víctima, Joshua Erlich, reveló que el despido sucedió en febrero pasado, varios meses después de que el material audiovisual de los hechos se hiciera público.

En abril de 2019, Thompson fue detenido por Hewitt y otros uniformados mientras conducía por una autopista del condado de Fairfax, aparentemente porque uno de los agentes afirmó que el vehículo olía a marihuana. Le pidieron que se bajara, pero el hombre se negó y comenzó a registrar el encuentro con su teléfono. Sentado detrás del volante, Thompson alegó repetidamente que tenía las manos en alto y que no representaba una amenaza para los oficiales. Mientras se resistía pasivamente, Hewitt, parado del lado de la puerta, insistía en que obedeciera. Le dijo que estaba perdiendo la paciencia y que se iba a ganar "una paliza".

El policía, cada vez más irritado, abrió la puerta del coche, le quitó el cinturón de seguridad a Thomson y le gritó a la cara: "¡Te estoy dando hasta la cuenta de tres!". Le advirtió que estaba bajo arresto y contando hasta tres miró a la cámara del teléfono de Derrick y dijo: "Vean este espectáculo, amigos". Inmediatamente Hewitt lo agarró por el cuello y lo sacó del carro. El móvil se cae y no es posible ver lo que ocurre después.

Derrick finalmente fue sometido y arrestado. Se declaró culpable de un delito menor de obstrucción a la justicia el año pasado e interpuso una demanda federal aduciendo agresión y violación de sus derechos constitucionales. Poco después de conocida la grabación, el superintendente de la Policía de Virginia, Gary Settle, describió la conducta de Hewitt como inapropiada. Una investigación interna previa sobre su uso de la fuerza lo absolvió de cualquier delito y los fiscales del condado de Fairfax se negaron a presentar cargos.

El caso se resolvió este mes mediante el pago de 20.000 dólares. La Oficina del Fiscal General de Virginia confirmó el acuerdo, pero no detalló el trato ni ofreció ningún otro comentario. El abogado defensor Erlich asegura que Thompson está contento con el resultado. "Aunque la Policía Estatal de Virginia no admitió ningún delito, el señor Thompson se siente alentado de que Hewitt ya no esté en la calle y cree que Virginia está más segura", detalló.