"El viento, la lluvia, no importan. Ustedes están aquí para demostrar su amor", dijo el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, durante el acto de recordación.

NUEVA YORK.- Familiares y amigos de cientos de dominicanos fallecidos en el accidente del vuelo 587 de American Airlines que se estrelló en Nueva York el 12 de noviembre de 2001 conmemoraron este viernes el vigésimo aniversario del segundo peor accidente aéreo en la historia de Estados Unidos.

Hoy hace 20 años, un Airbus A300 despegó del aeropuerto John F. Kennedy con 260 personas, incluidos 9 miembros de la tripulación, con destino a la República Dominicana y pocos minutos más tarde se estrelló en una zona residencial en el condado de Queens, donde otras cinco personas que estaban en sus casas perdieron la vida.

El 90 por ciento de los pasajeros era de origen dominicano.

La lluvia y el fuerte viento que se sintió hoy en la ciudad redujeron a un pequeño grupo los que acudieron al lugar donde se levantó un memorial en homenaje a las víctimas, inaugurado el 12 de noviembre del 2006.

"El viento, la lluvia, no importan. Ustedes están aquí para demostrar su amor", dijo el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, durante el acto de recordación.

El accidente del vuelo 587 ocurrió solo dos meses después de los atentados contra las Torres Gemelas, lo que llevó a muchos, entonces, a creer que se trataba de otro atentado terrorista.

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte determinó que la causa probable del accidente fue una combinación de error del piloto y un defecto de diseño en el avión.

"Es difícil creer que hayan pasado 20 años, pero todos podemos sentir, aquí mismo, lo que se sintió en esos días justo después del 11 de septiembre", indicó además De Blasio.

"Con el 11 de septiembre, todos los neoyorquinos y estadounidenses atravesaron el dolor y el trauma juntos", dijo a la cadena NBC Ramona Hernández, directora del Instituto de Estudios Dominicanos en el City College de Nueva York.

"Entonces la comunidad dominicana experimentó una catástrofe adicional a gran escala. Fue muy intenso. Más de 200 vidas perdidas en solo dos minutos y medio, es realmente imposible de comprender", indicó.

Por su parte, el congresista Adriano Espaillat, el primer político de origen dominicano en llegar a la Cámara de Representantes de EE.UU., recordó que "más de doscientas vidas se perdieron en solo dos minutos y medio y la tragedia continúa teniendo un impacto duradero en los seres queridos que quedaron atrás y en nuestra comunidad".

"No importa cuántos aniversarios pasen, nunca debemos olvidar la magnitud de esta pérdida y el impacto que tendrá para siempre en las vidas de innumerables familias en todo el país", indicó Espaillat.