Biden planea hacer la advertencia e imponer más sanciones esta semana en respuesta a la represión de Pekín contra el movimiento a favor de la democracia en Hong Kong y el genocidio que EE.UU. considera Pekín ha cometido contra los musulmanes uigures en Xinjiang, agrega el FT.

LONDRES.- El Gobierno del presidente estadounidense Joe Biden advertirá esta semana a las empresas estadounidenses de los crecientes riesgos de operar en Hong Kong a medida que China ejerce un mayor control sobre el centro financiero, informa este martes el "Financial Times" (FT).

Esas amenazas incluyen la capacidad del Gobierno chino de acceder a datos que las empresas extranjeras almacenan en Hong Kong y una nueva ley que da la capacidad a Pekín de sancionar a cualquier persona que permita la aplicación de multas extranjeras contra grupos chinos, según personas familiarizadas con este asunto.

Biden planea hacer la advertencia e imponer más sanciones esta semana en respuesta a la represión de Pekín contra el movimiento a favor de la democracia en Hong Kong y el genocidio que EE.UU. considera Pekín ha cometido contra los musulmanes uigures en Xinjiang, agrega el FT.

El aviso pondrá énfasis en los riesgos legales que afrontan las empresas estadounidenses a menos que se aseguren de que sus cadenas de suministro no estén implicadas en trabajos forzados en Xinjiang.

La decisión, resalta la información, fue impulsada en parte por la opinión de que las empresas no se estaban tomando el tema lo suficientemente en serio.

"El objetivo del aviso es enfatizar (que) si no se sale de estas cadenas de suministro, se corre el riesgo de violar la ley estadounidense", dijo al FT un funcionario que no quiso ser identificado.

Una persona al tanto de este asunto admitió que hubo desacuerdos dentro de la Administración de EE.UU., ya que algunos funcionarios se mostraron inquietos por que la advertencia desalentaría a las empresas estadounidenses de operar en un centro financiero importante.

La semana pasada, el Departamento de Comercio de EE.UU. agregó a 14 empresas chinas a su lista negra de exportación, acusando a las compañías de estar involucradas en abusos de derechos humanos y vigilancia en Xinjiang, mientras que Pekín prometió responder con "medidas necesarias".