Desde el inicio de la guerra en Ucrania, el magnate Elon Musk, de la compañía estadounidense espacial SpaceX, ha estado enviando a Ucrania terminales de su servicio de conexión por satélite Starlink para ayudarla a seguir conectada a internet.

Washington/Naciones Unidas.- Estados Unidos avisó este jueves a Rusia que habrá consecuencias si ataca los satélites que usa para comunicaciones.

"Cualquier ataque en nuestra infraestructura se topará con una respuesta adecuada de nuestra parte. Si esos ataques ocurren, haremos todo lo posible para exponer, detener y hacer que Rusia rinda cuentas por ello", advirtió en una rueda de prensa John Kirby, uno de los portavoces de la Casa Blanca.

Kirby reaccionó así a las amenazas que pronunció el miércoles el alto cargo ruso Konstantín Vorontsov, quien dijo que los satélites de Estados Unidos y de sus aliados podrían convertirse en un objetivo militar para Rusia si se implican en la guerra en Ucrania.

Vorontsov, subdirector del Departamento de No Proliferación y Control de Armas del Ministerio de Exteriores de Rusia, explicó en una reunión en Naciones Unidas que Rusia había detectado una "tendencia extremadamente peligrosa" con satélites occidentales, incluidos de EE.UU., que estaban ayudando a Ucrania.

Acto seguido, afirmó que esos satélites, que pueden ser usados para facilitar la comunicación de tropas en el campo de batalla, podrían convertirse en un "legítimo" objetivo militar si se prueba que están sirviendo para ayudar a Ucrania.

Desde el inicio de la guerra en Ucrania, el magnate Elon Musk, de la compañía estadounidense espacial SpaceX, ha estado enviando a Ucrania terminales de su servicio de conexión por satélite Starlink para ayudarla a seguir conectada a internet pese a las interrupciones del servicio provocadas por los bombardeos rusos.

La operación ya le ha costado a SpaceX 80 millones de dólares, por lo que Musk ha solicitado al Departamento de Defensa de Estados Unidos que se haga cargo del costo, según reportó la semana pasada CNN.