El Gobierno afgano aseguró en julio que Estados Unidos mantendría su apoyo aéreo a las fuerzas afganas después de la retirada militar, lo que incluirá ataques aéreos en defensa de las fuerzas afganas bajo ataque, apoyo logístico, financiamiento e inteligencia.

 REDACCIÓN.- Estados Unidos expresó este lunes su preocupación por el avance talibán en Afganistán, pero insistió en que la estrategia militar debe ser la que decidan las fuerzas afganas y aseguró, en cualquier caso, que mantendrá el apoyo aéreo.

En conferencia de prensa, el portavoz del Pentágono, John Kirby no quiso dar detalles sobre dicho apoyo aéreo, pero insistió en que Estados Unidos "seguirá prestándolo cuando sea viable", aunque al ser preguntado por los periodistas no quiso confirmar si lo hará más allá de la retirada de las tropas estadounidenses a finales de este mes.

El Gobierno afgano aseguró en julio que Estados Unidos mantendría su apoyo aéreo a las fuerzas afganas después de la retirada militar, lo que incluirá ataques aéreos en defensa de las fuerzas afganas bajo ataque, apoyo logístico, financiamiento e inteligencia.

Aunque Kirby admitió este lunes que el secretario de Defensa, Lloyd Austin, está "muy preocupado" por el avance talibán en Afganistán, insistió en que son las fuerzas afganas las que tienen que "defender su país".

Y recalcó que las fuerzas armadas afganas tienen capacidad suficiente para hacer frente a los talibanes y "marcar la diferencia en el campo de batalla".

"Tienen muchas ventajas que los talibanes no tienen, y tienen que utilizarlas", insistió Kirby, quien recalcó que el Ejército y la Policía afganos cuentan con 300.000 efectivos, y destacó también la fuerza aérea que los talibanes no poseen.

En cualquier caso, insistió en que el Departamento de Defensa vigila muy de cerca lo que está ocurriendo y está preocupado por el avance talibán, que se ha hecho con seis capitales de provincia en una semana.

Pero "son sus capitales, es su pueblo el que tienen que defender", insistió Kirby, quien en cualquier caso recordó que Estados Unidos mantendrá presencia en la región para evitar que Afganistán se convierta en un "refugio seguro" para los grupos terroristas que puedan tener intención de atacar a Estados Unidos.

Los talibanes lograron este lunes capturar una nueva capital de provincia afgana, la sexta que cae en menos de una semana.

Se trata de la ciudad de Aybak, capital de la provincia norteña de Samangan, que cayó en manos de los insurgentes después de que las fuerzas nacionales se rindiesen ante los combatientes sin ofrecer resistencia.