A medida que los talibanes van tomando el control de algunos distritos afganos, los servicios de inteligencia estadounidenses han sugerido que el gobierno civil del país podría caer en manos del grupo yihadista a los pocos meses de la retirada de las fuerzas norteamericanoas.

Washington.- Estados Unidos está a punto de completar la retirada de sus tropas de Afganistán iniciada el pasado mes abril, lo que abre múltiples conjeturas sobre el futuro de esta nación asiática, ya que algunos oficiales militares estadounidenses alertan del peligro del inicio de una guerra civil.

Según informan este miércoles medios locales como la CNN, que cita como fuentes a funcionarios del país, esta semana es fundamental para cerrar la campaña iniciada por la Administración del demócrata Joe Biden para poner fin a la guerra más larga que ha vivido Estados Unidos con su presencia en Afganistán.

Una conclusión formal esta semana de la retirada militar estadounidense marcaría un final "asombrosamente rápido" de un proceso que Biden inició en abril pasado, cuando ordenó a los militares que salieran de ese país antes del próximo 11 de septiembre.

No obstante, un máximo de 1.000 soldados estadounidenses podrían permanecer en el país después de la retirada formal para ayudar a asegurar la embajada de Estados Unidos en Kabul y el aeropuerto de la ciudad, dijo un alto funcionario de la administración a CNN.

Un funcionario de defensa insistió también a la cadena este martes en que el número de tropas estadounidenses en Afganistán para la protección de la embajada y la seguridad del aeropuerto no excedería, por el momento, de 650.

Funcionarios estadounidenses aseguran que, cuando Biden tomó la decisión de salir del país, unos 2.500 efectivos militares estadounidenses permanecían en Afganistán, además de cientos de miembros de las fuerzas especiales adicionales que no son reconocidos públicamente.

Para la cadena, el hecho de que, tras la retirada, permanezcan efectivos en Afganistán es un reflejo del deterioro de la situación de seguridad y el sombrío panorama que afronta el país.

A medida que los talibanes van tomando el control de algunos distritos afganos, los servicios de inteligencia estadounidenses han sugerido que el gobierno civil del país podría caer en manos del grupo yihadista a los pocos meses de la retirada de las fuerzas norteamericanoas.

De hecho, el principal general estadounidense en la zona, Austin Miller, advirtió este martes de que el empeoramiento de la violencia podría acabar en una guerra civil.

"La guerra civil es ciertamente un camino que se puede visualizar", dijo Miller al diario The The New York Times en una entrevista. "Eso debería ser una preocupación para todo el mundo", precisó.

Biden reconoció, el pasado viernes, durante una visita a EEUU del presidente afgano, Ashraf Ghani, los crecientes desafíos a los que se enfrenta el país, pero también confirmó que no está reconsiderando sus planes de retirar las tropas estadounidenses.

Y prometió a los líderes afganos que Estados Unidos continuará brindando apoyo humanitario y asistencia de seguridad.

Alemania anunció hoy que ha completado la retirada de sus tropas de Afganistán, que era el segundo mayor contingente internacional en el país asiático por detrás del estadounidense, poniendo fin a una misión de casi 20 años en la que participaron unos 160.000 soldados alemanes, de los que 59 murieron.

La guerra de Afganistán, la más larga de la historia de EE.UU., comenzó en octubre de 2001 con la misión de dar caza al líder de Al Qaeda Osama Bin Laden, el "cerebro" de los atentados del 11 de septiembre de ese año y que falleció en una operación de EE.UU. en Pakistán en 2011.

La guerra ha arrebatado la vida a entre 35.000 y 40.000 civiles afganos y unos 2.300 soldados estadounidenses, según un proyecto de investigación de la universidad Brown en Rhode Island.