Como parte del acuerdo, EE.UU. se comprometió a reorganizar el 12 regimiento de marines, que se encuentra en la isla japonesa de Okinawa, para incorporarlo a un "regimiento litoral de marines" en 2025.

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Estados Unidos y Japón acordaron expandir su cooperación militar ante el "desafío" que supone la política exterior de China en el Indopacífico, según un comunicado emitido hoy por ambos gobiernos al término de una reunión en Washington entre sus ministros de Exteriores y Defensa.

"Los ministros estuvieron de acuerdo en que la política exterior china busca reformar el orden internacional en su beneficio y emplear el creciente poder económico, político, militar y tecnológico de China para ese fin", dice el comunicado.

Como parte del acuerdo, EE.UU. se comprometió a reorganizar el 12 regimiento de marines, que se encuentra en la isla japonesa de Okinawa, para incorporarlo a un "regimiento litoral de marines" en 2025.

Según explicó el secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin, en una rueda de prensa tras la reunión con su homólogo japonés, este nuevo regimiento contará con nuevas capacidades militares, como misiles antibuques.

En el comunicado, que cita las recientes pruebas de misiles chinas junto a territorio japonés y las maniobras de barcos chinos en aguas japonesas cercanas a Taiwán, ambos gobiernos están de acuerdo en que la presencia militar estadounidense en el país debe optimizarse "desplegando capacidades más versátiles, resilientes y móviles".

Además, acordaron profundizar en la defensa ante ataques desde, en o hacia el espacio, clarificando que este tipo de ataques entrarían dentro de los supuestos protegidos en el Artículo 5 del Tratado de Seguridad entre EE.UU. y Japón, que obliga al país norteamericano a defender el archipiélago.

Ambos gobiernos se comprometieron también a mejorar la cooperación en materia de ciberseguridad.

Finalmente, Estados Unidos celebró las recientemente aprobadas nuevas directrices de Defensa de Japón, que por primera vez incluyen dotarse de la capacidad de atacar bases enemigas en caso de amenaza a la seguridad nacional, además de un incremento récord de su gasto militar.

Se trata del mayor giro de Japón en materia de Defensa desde la II Guerra Mundial, con una hoja de ruta que según los expertos persigue contener el auge militar de China y mantener la posición dominante de Estados Unidos en Asia-Pacífico.

La reunión entre los ministros de Defensa y Exteriores de ambos países se produce dos días antes de que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, acoja a su homólogo japonés, Fumio Kishida, en la Casa Blanca.