El objetivo de este proyecto es comprobar si se lograba así reducir el desprendimiento viral o, lo que es lo mismo, la carga viral que un individuo infectado libera al toser, hablar o respirar.

REINO UNIDO.- Si la vacuna de la compañía AstraZeneca se administrara como una vacuna intranasal, podría reducir mucho la capacidad de contagio de pacientes vacunados, esto según recoge un estudio publicado en Science Translational Medicine por un equipo de científicos de Reino Unido y Estados Unidos.

Esta nueva vía de administración fue aplicada en hámsters y monos, por lo que aún no se puede saber si sería aplicable a humanos, sin embargo, los resultados obtenidos fueron positivos pues redujo notablemente la carga viral.

El objetivo de este proyecto es comprobar si se lograba así reducir el desprendimiento viral o, lo que es lo mismo, la carga viral que un individuo infectado libera al toser, hablar o respirar.

La mayor ventaja de una vacuna intranasal contra el Covid-19 o cualquier otro patógeno respiratorio es que empieza a combatirlo desde su misma puerta de entrada. Al administrarse por la nariz, se genera una mayor respuesta inmunitaria en la mucosa respiratoria, de modo que no hay que esperar a que el virus avance para que comience la defensa del organismo.

Actualmente hay siete vacunas en fase 1 de ensayos clínicos con humanos. Otras, como la que está desarrollando el Consejo Superior de Investigaciones Científicas en España, se encuentran un pequeño paso por detrás, reclutando a los voluntarios para comenzar dichos ensayos.