La situación ha provocado el auge de las bandas armadas que interfieren con el reparto de ayuda de las ONG y la distribucción de combustible, encareciendo los alimentos.

ESPAÑA.- Un 43 % de la población de Haití sufre inseguridad alimentaria, según la ONG española Alianza por la Solidaridad-Action Aid, que recuerda que, de acuerdo a Naciones Unidas, se necesitan 253,6 millones de dólares para cubrir las necesidades de sus habitantes.

Como consecuencia, y según los datos de la ONU, la inmigración ilegal en 2021 aumentó drásticamente en el país caribeño, llegando a ser repatriados solo en octubre de ese año unos 1.194 haitianos que intentaban llegar a Miami, muchos de ellos procedentes de las zonas rurales.

Alianza facilitó ayuda humanitaria en 2021 a 34.000 familias haitianas, lo cual se traduce en unas 170.000 personas, contando con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo- AECID, de la Dirección General de Protección Civil y Ayuda Humanitaria de la Unión Europea, y del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, según fuentes de la propia ONG.

Esta ayuda incluye, entre otras cosas, kits de alimentos, dinero en efectivo para reconstruir casas o facilitar el acceso a la ‘cesta básica alimentaria’ y apoyo psicosocial.

Entre las principales causas de esta situación se encuentran el seísmo ocurrido el verano del pasado año, en el que murieron 2.000 personas, 12.000 resultaron heridas y 800.000 perdieron su hogar o su modo de vida.

También influyó la inestable situación política, en la que profundizó el asesinato del presidente de la República Jovenel Moïse en julio.

No obstante, la mala situación del país se ve recrudecida también por otro obstáculo, la violencia social.

“Haití se ha convertido en un país por el que circulan armas y drogas con total descontrol. Hay carestía y miedo y el resultado es que un 43% de la población sufre inseguridad alimentaria sin que haya habido cosechas excesivamente malas o sequías, como otros años”, afirma la coordinadora de Alianza en Haití, Mercedes López, en un comunicado.

Este hecho ha favorecido la formación de bandas armadas que dificultan el reparto de la ayuda humanitaria por parte de las ONG y la distribución de combustible por todo el país, encareciendo aún más los alimentos.

Por todo ello Alianza-Action Aid centra su atención en suministrar ayuda alimentaria urgente para poder llegar a la recuperación del país, que de momento no tiene visos de encontrar una solución.

“Esta crisis sociopolítica está siendo tan grave como un huracán, y el mundo está muy ocupado con la pandemia del COVID-19 y otros conflictos”, denuncia López.