La autora del informe achacó esta cifra a "la falta de estándares de comportamiento, la limitada responsabilidad y los desequilibrios de poder combinados con un trabajo de alta intensidad con mucho en juego, la búsqueda del poder y la ventaja política y la frecuente difuminación del límite entre la vida personal y la profesional".

Australia.- El 63 por ciento de las parlamentarias australianas ha sufrido alguna forma de acoso sexual en su centro de trabajo, según un informe publicado este martes por la Comisión Australiana de Derechos Humanos y elaborado a raíz de una denuncia de violación en dependencias del Parlamento.

El informe, elaborado con los datos recabados tras entrevistar a 1.723 personas de 33 organizaciones distintas, revela que el 33 por ciento de los trabajadores del Parlamento sufrieron al menos un incidente de acoso sexual y el 51 por ciento ha sufrido acosos laborales, abusos sexuales o intentos de violación.

El Gobierno encargó la elaboración del informe después de que la antigua asesora gubernamental Brittany Higgins denunciara el pasado febrero que un hombre que trabajaba para el Partido Liberal la violó en dependencias del Parlamento en marzo de 2019.

La comisionada para la Discriminación Sexual de este organismo y autora del trabajo, Kate Jenkins, consideró en la presentación del informe que el 51 por ciento de trabajadores que declara haber experimentado estas situaciones es un número "inaceptable" y añadió que el 77 por ciento las ha sufrido, presenciado o ha tenido noticia de ellas.

"La cultura lo permitía, animaba a ello", dijo una de las encuestadas anónimas, quien describe en el informe cómo políticos masculinos "no pensaban en otra cosa que en llevarte, besarte en los labios, levantarte, darte palmadas en el culo, hacer comentarios sobre tu aspecto físico".

"Experiencias así dejan un rastro de devastación para las personas y sus equipos y socavan la actuación de nuestro parlamento en detrimento de la nación", afirmó Jenkins, quien reveló también que el 37 por ciento de los encuestados sufrió acoso laboral.

La autora del informe achacó esta cifra a "la falta de estándares de comportamiento, la limitada responsabilidad y los desequilibrios de poder combinados con un trabajo de alta intensidad con mucho en juego, la búsqueda del poder y la ventaja política y la frecuente difuminación del límite entre la vida personal y la profesional".

Según los testimonios de algunas de las encuestadas "la cultura (del centro de trabajo) lo permitía", mientras que el 1 por ciento ha sufrido violaciones o intentos de violación.

El informe lanzó una serie de 28 recomendaciones para mejorar estas carencias, incluida una mejora del liderazgo, una mayor paridad, cambios en los horarios laborales y una disminución de la cultura del alcohol.