Ese hecho fue el último de varios episodios denunciados por Phillip Brent y su exprometida Eliza Wells, señaló el Post.

Washington.- El hombre acusado de herir de muerte a un policía del Pentágono y que murió tras dispararse a sí mismo con el arma del agente sufría problemas de salud mental y había acosado a una pareja de vecinos, revelaron este domingo medios locales.

Según el diario The Washington Post, que citó a Jimmy Berry, abogado de la familia del atacante, Austin William Lanz, de 27 años, como fue identificado el sujeto por las autoridades, había llegado a la zona del Distrito de Columbia, donde está Washington, uno o dos días antes del 3 de agosto.

Ese día, Lanz descendió de un autobús al Centro de Tránsito del Pentágono y "sin provocación" previa atacó con un cuchillo al agente George González, que resultó gravemente herido y moriría después, indicó el pasado 4 de agosto el Buró Federal de Investigaciones (FBI, en inglés).

El abogado señaló que Lanz se trasladó al estado de Virginia, vecino de Washington DC, para trabajar y someterse a una evaluación de salud mental.

Lanz, añadió la versión periodística, había sido detenido en abril pasado después de que ingresara en una casa vecina a la suya en el condado de Cobb.

Ese hecho fue el último de varios episodios denunciados por Phillip Brent y su exprometida Eliza Wells, señaló el Post.

Ambos se mudaron a ese lugar en el verano de 2019. En diciembre de ese año, Brent encontró en un buzón una imagen de pornografía y un mensaje, lo cual sucedió en otras ocasiones.

Tras comunicarse con la Policía, los agentes recomendaron a la pareja que instalara cámaras de vigilancia, que registraron cómo en los meses siguientes Lanz había dejado una botella de jugo y un cigarrillo junto a la puerta de su garaje e introdujo algo en su buzón.

En abril pasado, Brent recibió una alerta de que alguien estaba en su casa y vio a través de las cámaras a Lanz pegando un cartel en la puerta principal, por lo que llamó a la Policía, que emitió una advertencia al joven.

El 24 de abril, las cámaras captaron que Lanz había estado en la casa de su vecino, por lo que fue detenido por el presunto delito de robo y allanamiento de morada, aunque no se llevó nada.

En la zona de admisión de la cárcel, Lanz presuntamente atacó a dos oficiales y dañó una pistola paralizante, por lo que varios agentes debieron contenerlo, indicó el Post.

El pasado 12 de mayo, un juez rebajó la fianza de Lanz y posteriormente se la concedió, además de ordenar que se sometiera a una evaluación metal y de abusos de sustancias en los 30 días siguientes a su liberación.

Fue liberado el 18 de julio y, un día después, un juez le concedió una modificación de la fianza que le permitía trasladarse a Virginia.

En un comunicado, la familia de Lanz señaló que él afrontó en los últimos meses "muchos desafíos de salud mental" y lamentó que "no recibió ningún diagnóstico oficial", por lo que no pudo obtener la ayuda que necesitaba.