El funcionario indicó que los miembros de la organización que no seguían las directrices de los cabecillas podían ser asesinados. Los acusados se enfrentan a sentencias de hasta cadena perpetua.

San Juan.- El Negociado Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) ejecutó este jueves un total de 29 órdenes de arresto contra los miembros de una banda de delincuentes con actividades en todo Estados Unidos continental que operaba en cárceles de Puerto Rico.

El jefe de la Fiscalía federal en Puerto Rico, Stephen Muldrow, dio a conocer en conferencia de prensa que la organización criminal, conocida como "El Grupo de Los 27", generó millones de dólares desde su creación en 1980 con actividades ilícitas.

Muldrow explicó que la banda conseguía sus ingresos gracias al tráfico de drogas dentro de las cárceles de la isla. El funcionario detalló que los miembros de la banda traficaban con drogas en cárceles tanto gestionadas por el Gobierno de San Juan como federales, donde distribuían cocaína, heroína y marihuana, entre otras.

Los reclusos, junto a cuatro funcionarios de presiones, fueron acusados por un gran jurado federal por violaciones a la Ley de Crimen Organizado, conspiración para tráfico de drogas y armas y lavado de dinero.

Además del tráfico de drogas, sus actividades delictivas incluían llamadas telefónicas a otros reclusos para decirles que sus familiares habían sido secuestrados y pedir dinero por su liberación.

También se valían de celulares introducidos en las prisiones para obtener dinero de personas fuera de la cárcel por medio de engaños.

Además, se hacían pasar por agentes federales para cometer otros delitos. La Fiscalía federal estimó en 40 millones de dólares la cuantía de lo obtenido con estos delitos por la banda durante estos años. Muldrow detalló que la banda se habría formado en 1980 con el propósito de tomar el control de las cárceles y cometer delitos tanto dentro como fuera de las prisiones.

El funcionario indicó que los miembros de la organización que no seguían las directrices de los cabecillas podían ser asesinados. Los acusados se enfrentan a sentencias de hasta cadena perpetua.

El director del FBI en Puerto Rico, Joseph González, dijo que la banda en su conjunto está formada por cerca de 3.000 miembros en todo Estados Unidos. González sostuvo que los delincuentes recibieron en Puerto Rico la ayuda de oficiales de prisiones.

La secretaria de Corrección, Ana Escobar, adelantó que los oficiales que trabajaban en las cárceles y que fueron acusados serán separados de empleo y dejarán de cobrar sus sueldos, además de enfrentarse a su posible expulsión.

"Lamentablemente no respetaron el cuerpo. Hemos estado atendiendo y trabajando en una serie de investigaciones desde que empecé en esta agencia porque no queremos personas que no la honren", indicó Escobar.