PUERTO PRÍNCIPE, Haití.- El presidente de Haití, Michel Martelly, negó este jueves toda responsabilidad en el arresto del diputado Arnel Belizaire, quien fue detenido el 27 de octubre pese a su inmunidad parlamentaria, lo que abrió una crisis político-judicial en el país antillano.

"Ni de cerca ni de lejos, la Presidencia no tiene nada que ver con lo ocurrido", sostuvo Martelly en una comparecencia ante los medios de comunicación en el aeropuerto internacional Toussaint Louverture, en Puerto Príncipe, poco después del aterrizaje de su avión, procedente de Miami.

Martelly, quien fue operado de un hombro en Miami, adelantó su regreso tres días, puesto que tenía previsto retornar el 6 de noviembre.

El arresto de Belizaire se produjo en cumplimiento de una orden del fiscal interino de la capital haitiana, Félix Léger.

El diputado había escapado supuestamente en febrero de 2004 de la cárcel, donde permanecía bajo acusaciones de posesión ilegal de armas de fuego y robo de vehículo, aunque él y su abogado, Camille Leblanc, han explicado en varias ocasiones que cumplió la condena por tenencia ilícita de armas y que los otros cargos fueron archivados.

No se ha conocido resolución judicial alguna relacionada con el arresto, que se produjo tras un altercado ocurrido el 12 de octubre, cuando él y Martelly mantuvieron un intercambio de insultos durante una reunión de un grupo de parlamentarios con el presidente en el Palacio Nacional.

Sectores políticos y varias organizaciones del cuerpo social haitiano habían expresado durante los últimos días su preocupación en relación con este caso por lo que consideran una desviación "dictatorial" del poder de Martelly.

El presidente de la Cámara de Diputados, Sorel Jacynthe, calificó de dictatorial la detención del legislador, liberado al día siguiente, y la atribuyó directamente a la voluntad del presidente, quien, según él, había manifestado previamente su interés en que se produjera el arresto.

La de hoy fue la primera reacción de Martelly desde que se abrió esta crisis, que llevó a la Cámara de Diputados a solicitar la dimisión de dos ministros y un secretario de Estado y al Senado a convocar para hoy al ministro de Justicia, Josué Pierre-Louis y el secretario de Estado de Relaciones Exteriores, Michel Brunache.

Martelly anunció que pidió a su primer ministro, Garry Conille, la formación de una comisión independiente de investigación para arrojar luz sobre el asunto.

El gobernante abogó por evitar un cambio precipitado de ministros y por "identificar el problema" para "encontrar una solución" y llamó a todos a "mantener las cabezas frías" y a analizar la causa de lo que ha pasado