Tras las siete operaciones de rescate que habían realizado, pusieron a salvo a 482 personas, de las cuales al menos 15 personas han tenido que ser evacuadas.

ITALIA.- El barco Sea Watch 4 de la ONG alemana del mismo nombre fue autorizado este viernes a desembarcar en el puerto de Augusta, en Sicilia (sur de Italia), ocho días después de su primer rescate después de que anoche declarara "el estado de necesidad" ante la situación de los 463 migrantes que ha salvado y la llegada de un temporal.

"Las autoridades han asignado un puerto seguro de desembarque: Augusta, donde se nos permitió refugiarnos del mal tiempo durante la noche. Esperamos que las 461 personas que quedaron a bordo pronto puedan desembarcar", informó la ONG en sus redes sociales.

Las autoridades habían autorizado al barco acercarse a la costa, después de que el mal tiempo golpeara al barco "y las 461 personas a bordo corrieran riesgo de hipotermia" e incluso "4 de ellas perdieron el conocimiento y tuvieron que ser atendidos por el equipo médico a bordo", explicaron.

"Algunas de las personas a bordo llevan más de 8 días en el mar y otras 21 han necesitado una evacuación médica. A bordo también hay mujeres embarazadas, menores no acompañados, niños de pocos meses. Tienen derecho a desembarcar inmediatamente en un puerto seguro", habían exigido pocas horas de la concesión de un puerto.

Tras las siete operaciones de rescate que habían realizado, pusieron a salvo a 482 personas pero este miércoles se tuvo que realizar la evacuación de 12 personas, entre ellas 8 mujeres embarazadas y el día anterior la Guardia Costera italiana también llevó a Italia a una madre y su bebe, que había nacido en el barco apenas unas horas antes; otra mujer embarazada con su hijo de 2 años y un hombre herido con su esposa y su hijo.

Por otra parte, la Guardia Costera tunecina, apoyada por una fragata de la marina, interceptaron este viernes el barco con 487 personas que había desaparecido en aguas del Mediterráneo tras haber salido hace dos días de la costa de Libia.

Según el Ministerio de Interior de Túnez, la interceptación -la más numerosa de este año- se produjo en aguas próximas a la isla tunecina de Kerkenah, situada en el sur del país, a donde la embarcación, en peligro de naufragio, había sido arrastrada por las corrientes y el viento.