Río de Janeiro, Brasil.- Los equipos de rescate continúan las tareas de socorro por décimo día consecutivo en la región serrana del estado de Río de Janeiro, donde 785 personas han muerto y casi 400 siguen desaparecidas a causa del temporal de lluvias que la semana pasada sacudió la zona, informaron hoy fuentes oficiale

De acuerdo con el último boletín de la Defensa Civil del estado fluminense, en el municipio de Nova Friburgo, una de las localidades más duramente azotadas por las inundaciones y deslizamientos de tierras, las víctimas mortales ya son 381.

Los socorristas han recuperado los cadáveres de 316 personas en Teresópolis, mientras que en Petrópolis los fallecidos se cifraron en 66 y en Sumidouro el número de óbitos se situó en 22.

Además, al menos 6.050 personas han perdido sus hogares y otras 7.780 han sido desalojadas temporalmente y se refugian en instalaciones habilitadas por los equipos de rescate, se agregó en el boletín.

Las autoridades han elevado también la cifra de desaparecidos y en la lista que elabora el Ministerio Público a partir de las denuncias de familiares aparecen los nombres de casi 400 personas, según medios del país.

Mientras, la ciudad de Río de Janeiro comenzó a instalar hoy un nuevo sistema de sirenas para alertar sobre la llegada de lluvias.

El ministro brasileño de Ciencia y Tecnología, Aloizio Mercadante, precisó ayer que el Sistema Nacional de Prevención y Alerta de Desastres Naturales que esta semana anunció la presidenta Dilma Rousseff, comenzaría a funcionar este mismo año y pronosticó que estará en pleno funcionamiento en 2013.

El ministro dijo que el sistema, para el que serán adquiridos 15 radares, 700 pluviómetros y miles de sirenas, permitirá que las autoridades alerten con una anticipación de hasta seis horas sobre tormentas, tornados y otros fenómenos meteorológicos.