El 25 septiembre 17 personas perdieron la vida, incluidos 11 niños, en el ataque cometido por un exalumno en una escuela rusa en la república de Udmurtia, en los Urales.

Redacción internacional.- La matanza perpetrada por un expolicía en una guardería de la localidad tailandesa de Uthai Sawan, en el noreste de Tailandia, en la que murieron este jueves 34 personas, entre ellas 22 niños, es una de las más graves registradas en un centro escolar en el mundo, al margen de conflictos armados o ataques terroristas.

En lo que va de 2022 se han producido otros dos tiroteos que también dejaron una cantidad muy elevada de víctimas en centros educativos. El 24 de mayo diecinueve niños y dos profesores murieron por los disparos de un joven de 18 años que irrumpió en un colegio de primaria de Uvalde (Texas) y que fue abatido por la Policía.

El 25 septiembre 17 personas perdieron la vida, incluidos 11 niños, en el ataque cometido por un exalumno en una escuela rusa en la república de Udmurtia, en los Urales.

LAS PEORES ATAQUES

Los peores ataques en centros educativos ocurridos en el mundo en los últimos 25 años son los siguientes:

13 marzo 1996.- Dieciséis niños y su maestra mueren por los disparos de un cuidador que había sido despedido, que irrumpió en un colegio en Dumblane (Escocia, Reino Unido) y que se suicidó tras el ataque.

26 abril de 2002.- Un joven mata a dieciséis personas y después se suicida en venganza por su expulsión en un instituto en Erfurt (Alemania).

11 marzo de 2009.- Un joven en tratamiento psiquiátrico mata a quince de sus excompañeros en una escuela de Winnenden (Alemania) y después se suicida.

16 de abril de 2007.- Un estudiante surcoreano, Seung Hui Cho, mata a 32 personas en el recinto de la Universidad Politécnica de Virginia (EEUU), antes de pegarse un tiro.

7 abril 2011.- Un exalumno de 23 acaba a tiros con la vida de 12 niños y hiere a otras 17 personas en la escuela municipal Tasso da Silveira, situada en Realengo, un populoso barrio de la periferia de Río de Janeiro. El asaltante se suicidó.

14 diciembre 2012.- Adam Lanza, un joven de 20 años con síndrome de Asperger, mata a su madre en su casa de Newtown (Connecticut, EEUU) y luego asesina a 20 niños y seis adultos en el colegio de primaria Sandy Hook, donde trabajaba su madre, antes de suicidarse.

14 febrero 2018.- Un exalumno expulsado por indisciplina de la escuela secundaria estadounidense Stoneman Douglas en Miami (Florida) lanza varias bombas de humo antes de disparar con un fusil de asalto y matar a 17 personas en su antiguo centro educativo.

17 octubre 2018.- Veinte personas mueren y otras cincuenta resultan heridas por el ataque perpetrado en un instituto politécnico de la ciudad de Kerch, en Crimea (Rusia), por un alumno que comenzó a disparar contra alumnos y profesores y cuando ya no le quedaba munición detonó una bomba de fabricación casera y se quitó la vida.

24 mayo 2022.- Diecinueve niños y dos profesores mueren por los disparos de un joven de 18 años que irrumpió en un colegio de primaria de Uvalde (Texas) y que fue abatido por la Policía.

25 septiembre 2022.- Diecisiete fallecidos, incluidos 11 niños, en el ataque cometido por un exalumno en una escuela rusa en la república de Udmurtia, en los Urales.

ATAQUES TERRORISTAS Y CONFLICTOS ARMADOS

Al margen de estos sucesos, centros educativos de diferentes países han sufrido ataques terroristas o las consecuencias de guerras y conflictos armados. La mayor tragedia de este tipo se produjo en septiembre de 2004 en una escuela de Beslán (Osetia del Norte), donde un comando checheno reutvo durante 52 horas a 1.200 personas (niños en su mayoría). El secuestro acabó en una masacre con 331 muertos, entre ellos 186 niños, y más de 700 heridos.

El 15 de enero de 2013, un total de 83 personas murieron y alrededor de 150 resultan heridas tras un ataque del ejército sirio contra contra la Universidad de Alepo, en el primer día de exámenes.

En diciembre de 2016 un ataque talibán contra un colegio gestionado por el Ejército paquistaní de la ciudad de Peshawar, en el noroeste de Pakistán, causó 136 muertos y un centenar de heridos, casi todos niños.