Madrid.- Los ministros de Asuntos Exteriores de España, Turquía, Bangladés, Brasil, Colombia, Indonesia, Jordania, Libia, Maldivas y Pakistán rechazaron este lunes, «en los términos más enérgicos», los nuevos ataques israelíes contra la Flotilla Global Summud.
Así lo expresaron a través de un comunicado en el que recordaron con «gran preocupación» las intervenciones israelíes contra flotillas previas en aguas internacionales y remarcaron su rechazo a la continuación de «actos hostiles» dirigidos contra buques civiles y activistas.
Este tipo de agresiones, entre las que se incluyen los ataques contra los buques y la detención arbitraria de activistas, constituyen violaciones flagrantes del derecho internacional y el derecho internacional humanitario», señalaron.

Condena y exigencias
Los titulares de Exteriores mostraron su «profunda preocupación» por la seguridad y la protección de los participantes civiles, así como reclamaron la «liberación inmediata» de todos los activistas detenidos y el respeto a «sus derechos y su dignidad».
Los ministros subrayaron que estos ataques reiterados contra iniciativas humanitarias reflejan un «desprecio constante del derecho internacional y la libertad de navegación».
Ante este escenario, hicieron un llamamiento a la comunidad internacional para que asuma sus «responsabilidades jurídicas y morales, garantice la protección de la población civil y de las misiones humanitarias y adopte medidas concretas para poner fin a la impunidad y garantizar que se rindan cuentas por estas violaciones».
Reacción de España
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, confirmó que entre diez y veinte españoles que viajaban a bordo de la flotilla con destino a Gaza, interceptada este lunes por Israel en aguas cerca de Chipre, habrían sido retenidos por las autoridades israelíes.
Además, el ministro aseguró que este mismo día ha convocado a la encargada de negocios israelí, Dana Erlich, actualmente máxima representante de su país en España, para trasladarle «una protesta formal y enérgica» por esta nueva operación, que supone «una nueva violación del derecho internacional».
- Este tipo de agresiones, entre las que se incluyen los ataques contra los buques y la detención arbitraria de activistas, constituyen violaciones flagrantes del derecho internacional y el derecho internacional humanitario», señalaron.
