León XIV ha afirmado que viene a España para alentar una «reconciliación y cooperación más profunda entre las distintas fuerzas» de una nación a la que ha pedido «abandonar las narrativas divisivas y polarizantes» y «huir de esos enfoques identitarios» que «pueblan el mundo de fantasmas y enemigos».
«Su propia historia sugiere que no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad», ha asegurado el pontífice en su primer discurso en España, pronunciado en el Palacio Real ante los reyes de España y las principales autoridades del país y el cuerpo diplomático.