Telde (España).– El papa León XIV aterrizó este jueves por la mañana en la Base Aérea de Gran Canaria en un vuelo procedente de Barcelona para iniciar una visita muy pegada al fenómeno de la migración que, además, es histórica, porque nunca antes un pontífice se había desplazado hasta Canarias, islas españolas situadas en el Atlántico.
León XIV fue recibido en la base aérea por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; el presidente de la comunidad autónoma canaria, Fernando Clavijo; y varios ministros; así como por el obispo de Canarias, José Mazuelos; y su obispo auxiliar, Cristóbal Déniz.
Robert Prevost cumple con esta visita el deseo de su antecesor, el papa Francisco, fallecido en 2025, que planificó este viaje a las islas Canarias para poder estar cerca de los migrantes y de los equipos de socorro y acogida, conmovido por las miles de personas que han muerto en el Atlántico en los últimos años intentando llegar a Europa a bordo de embarcaciones precarias.
Canarias, por su proximidad con África, es uno de los principales lugares de llegada de migrantes y puertos como el de Arguineguín son escenario de cientos de rescates durante años y de un episodio que hizo que lo bautizaran como «el muelle de la vergüenza», con más de 2.300 personas hacinadas allí durante días en el otoño de 2020.
Precisamente, la visita se abre este jueves en este muelle, en el sur de la isla de Gran Canaria, epicentro del grueso de los rescates hasta 2023, cuando la mayoría de los cayucos comenzaron a dirigirse directamente hacia la pequeña isla de El Hierro.
Acompañado por Pedro Sánchez y Fernando Clavijo, en Arguineguín el pontífice escuchará testimonios de personas que han sobrevivido a una travesía de varios días en cayuco (que es como se llaman las embarcaciones precarias que abordan los migrantes), a sus rescatadores y a voluntarios de organizaciones humanitarias que colaboran en la acogida.
Y, en uno de los actos más simbólicos de toda su visita, se espera que deposite unas flores en el mar por todos los que nunca llegaron.
La visita continúa después en la capital de la isla, Las Palmas de Gran Canaria, con un encuentro con la comunidad religiosa del Archipiélago en la catedral de Santa Ana y una misa multitudinaria en el estadio.
El papa dormirá esta noche en el Palacio Episcopal de Las Palmas de Gran Canaria, a unos metros de la catedral, para el viernes tomar un vuelo a las 8.40 horas (7.40 GMT) hacia Tenerife, donde completará los últimos actos programados en su visita a España.
En las dos islas se espera que el pontífice movilice a tanta gente que hasta se han suspendido las clases para que el transporte escolar no contribuya al colapso circulatorio, en dos jornadas de notables restricciones a la movilidad en las dos islas.