Cádiz.- La Sección Octava de la Audiencia de Cádiz, con sede en Jerez de la Frontera (sur de España), ha condenado a nueve años y ocho meses de prisión a un entrenador de fútbol, J.L.M.J., por obligar a prostituirse e intentar convencer de ello a varios jóvenes futbolistas sudamericanos.
Según ha avanzado el Grupo Joly y confirmaron a EFE fuentes del caso, el tribunal le ha impuesto esta pena como autor de dos delitos de determinación a la prostitución y otros cuatro en grado de tentativa.
Condena por prostitución y tentativas
La sala ha absuelto a un segundo acusado en la causa, el agente de representación D.I.M., para el que las acusaciones solicitaban diversas penas de cárcel.
Según la sentencia, el intermediario absuelto seleccionaba a jóvenes jugadores en países sudamericanos, especialmente en Colombia, para trasladarlos a España y hacer pruebas deportivas.
Para la estancia de los jugadores, este agente contactó con J. L. M. J., quien asumió las labores de acogida, manutención y entrenamiento en Prado del Rey (Cádiz) entre octubre de 2019 y mayo de 2020.
Captación de jugadores en Cádiz
Los magistrados han declarado probado que los jóvenes procedían de familias con escasos recursos, llegaron a pasar necesidad alimenticia y necesitaron ayuda de Cáritas y de vecinos.
Ante la imposición de pagos mensuales y la falta de dinero de los afectados, el condenado les propuso prostituirse con hombres a cambio de dinero mediante una aplicación de contactos.
El procesado trasladaba a los jóvenes en su vehículo a zonas próximas a un centro comercial de El Puerto de Santa María y a un pinar de Rota, donde les instaba a prostituirse y luego les reclamaba el dinero.
Dos de los futbolistas accedieron por su situación de necesidad, mientras que otros cuatro se negaron o no llegaron a consumar los actos.
Cómo se produjeron los hechos
Por estos hechos, la Audiencia de Cádiz ha impuesto a J.L.M.J. una pena de dos años y seis meses de prisión por cada uno de los dos delitos consumados, y un año y dos meses de cárcel por cada una de las cuatro tentativas, multas que suman 10,080 euros, inhabilitación especial para profesiones con contacto con menores, libertad vigilada y la prohibición de acercarse a las víctimas.
J.L.M.J. ha quedado absuelto de los cargos de trata de seres humanos, estafa y contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, al albergar el tribunal dudas sobre su intención inicial. De igual modo, la sala ha acordado la libre absolución de D.I.M. al constatar que no existe ninguna prueba de que fuera responsable o conocedor de las prácticas coactivas empleadas por el técnico.
