Madrid. – El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, admitió este lunes que «quedan horas difíciles, complejas» para combatir los graves incendios forestales activos, que quemaron al menos 85,000 hectáreas en los últimos días, mientras se anuncia una nueva ola de calor.

Incidió en que es una «prioridad» defender «la vida de la gente, los núcleos de población y luchar contra el incendio», además de pedir «paciencia y comprensión» a la ciudadanía.

Castellón, Ávila y Madrid concentran daños

Sánchez visitó hoy el puesto de mando avanzado que gestiona las operaciones del incendio de la provincia de Castellón (este), donde el fuego quemó al menos 7.200 hectáreas y 16.000 personas siguen evacuadas, además de 64.000 confinadas.

A esa superficie se añaden las cerca de 80.000 hectáreas destruidas por los incendios de las provincias limítrofes de Ávila, Madrid y Toledo, en el centro del país, donde el Gobierno decretó la emergencia nacional y dirige las operaciones de control y extinción.

Solo en Ávila ardieron hasta ahora al menos 50.000 hectáreas, el mayor siniestro forestal de España de todos los tiempos, según los registros.

En Madrid están dañadas un mínimo de 25.000 hectáreas y 2.000 en Toledo, según datos oficiales, al margen de la superficie devastada en otras partes del país por incendios menos importantes, pero aún activos.

Más de 92,000 personas de numerosas localidades de esas tres provincias siguen evacuadas o recluidas en las viviendas por seguridad.

A su vez, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, constató en Navalcarnero (Madrid) que las previsiones son «realmente negativas» con la subida de temperaturas a partir del miércoles, de modo que este lunes y el martes son «centrales» para progresar en los trabajos de control de los incendios del centro del país, un trabajo que va «despacio».

Su compañera Sara Aagesen, ministra para la Transición Ecológica, había informado de una «evolución positiva» de los incendios forestales durante las últimas horas, aunque subrayó que la situación es «muy compleja», en declaraciones a Radio Nacional de España.

La ola de calor agrava la emergencia

Los incendios forestales quemaron 172,396,10 hectáreas en España entre el 1 de enero y este lunes, 27 de julio, con un aumento de casi 20,000 hectáreas respecto a los datos provisionales del domingo.

La superficie total destruida hasta ahora es casi seis veces superior a las 29,817 hectáreas del mismo periodo de 2025, según la última actualización del Ministerio español para la Transición Ecológica.

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