El testimonio de expertos mostró que Nakira Griner, de 28 años, previo a fingir el secuestro del menor, rompió en 74 pedazos el cráneo del infante y luego calcinó su cuerpo en un horno.

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Una corte de Estados Unidos declaró culpable a una mujer de golpear y quemar “fatalmente” a su bebé y más tarde de enterrarlo en el patio trasero de su casa, en Bridgeton, Nueva Jersey, reportan medios locales.

Los testimonios de expertos mostraron que Nakira Griner, de 28 años, previo a fingir el secuestro del menor, rompió en 74 pedazos el cráneo del infante y luego calcinó su cuerpo en un horno.

Ante este hecho, Griner enfrenta una sentencia obligatoria de cadena perpetua sin libertad condicional, la cual está progamada para el miércoles 21 de febrero del corriente, según la Oficina del Fiscal del condado Cumberland.

El 8 de febrero de 2019, la madre, que para ese entonces de 24 años, informó a la policía que su hijo Daniel de 23 meses había sido secuestrado a las 6:30 p.m. alegando que ella había sido atacada. Se desarrolló un esfuerzo de búsqueda con la ayuda de sabuesos de la Policía Estatal de Nueva Jersey (NJSP) y el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC).

Pero menos de 12 horas después la policía encontró los restos quemados del niño en el jardín de su hogar alrededor de las 3:00 a.m. del día siguiente. Una autopsia encontró que el bebé había sido golpeado hasta la muerte, dijeron las autoridades.

A Griner se le había ofrecido un acuerdo de culpabilidad en octubre de 2019 con una sentencia de prisión de 30 años, pero ella la rechazó y optó por ir a juicio, comentó la estación NJ 101.5FM.

En los comentarios de apertura, el abogado defensor de Griner dijo que la madre admitió haber quemado y desmembrado el cuerpo de su hijo, pero negó haberlo matado intencionalmente.

El juicio duró dos semanas. Al final de la deliberación del jurado, Griner fue condenada ayer por asesinato, profanación de restos humanos, manipulación de pruebas, poner en peligro el bienestar de un menor y falsa alarma pública en segundo grado.