Donald Ray Morgan (fuente externa).

WASHINGTON, Estados Unidos.- El estadounidense Donald Ray Morgan, acusado de intentar viajar a Siria para unirse al Estado Islámico (EI), se declaró éste jueves culpable de intentar proveer apoyo material al grupo yihadista.

En una corte federal de Washington, Morgan, de 44 años, confesó su culpabilidad de intentar proveer material y apoyo a un grupo terrorista extranjero, y de posesión ilegal de un arma de fuego.

El detenido fue arrestado el pasado 2 de agosto en el aeropuerto internacional de Nueva York cuando volvía de Líbano.

El agente del FBI a cargo del caso, John Strong, señaló que Morgan "ha demostrado ser una amenaza para la seguridad nacional", e indicó que el acusado viajó al extranjero "con la intención de sumarse al violento grupo terrorista EI en Siria".

Según los documentos de la corte, Morgan intentó dar apoyo a la organización y recursos, entre enero de 2014 hasta su detención, "incluyendo sus propios servicios a Al-Qaeda en Irak, también conocida como el Estado Islámico en Irak y el Levante", que forma parte de la lista de grupos terroristas del Departamento de Estado.

"Al menos en una ocasión, Morgan intentó sin éxito viajar de Líbano a Siria para unirse al EI", según la información judicial, que señala que el acusado utilizaba "frecuentemente" las redes sociales para expresar su apoyo las actividades violentas del EI.

Está previsto que la sentencia judicial se emita el próximo 18 de febrero.

Este caso "representa nuestro continuo compromiso para enfrentar a aquellos que intentan viajar al extranjero para apoyar organizaciones terroristas", indicó en un comunicado John Carlin, fiscal general adjunto para Seguridad Nacional de Estados Unidos.

Según el diario The Wall Steet Journal, que cita fuentes del FBI, actualmente hay una docena de estadounidenses luchando en Siria, donde operan varios grupos yihadistas, y han detectado más individuos que quieren viajar a la región para unirse a la lucha.

"Impedir que las personas se unan al EI y hacerlas responsables por intentar proveer apoyo material a una organización terrorista sigue siendo una de nuestras prioridades más alta", agregó Carlin.

El Estado Islámico se ha hecho con una franja del territorio que abarca parte de Siria y de Irak, donde pretende establecer un califato.

El reclutamiento de ciudadanos occidentales para luchar junto al EI es una de las mayores preocupaciones de EE.UU. y Europa al tratarse de individuos con libertad de movimientos y que, por tanto, podrían perpetrar atentados en suelo estadounidense o europeo.