Moscú.- El canal de Telegram ‘Voevoda Veshaet’ (Vaivoda Informa), con casi 180.000 suscriptores, publicó anoche un vídeo en el que anuncia el suicidio del autor del canal y piloto militar ruso, Alexéi Zemtsov, debido a la presión de sus superiores.

Si estáis viendo este vídeo, significa que ya no estoy aquí. (…) Ejercí mi último honor como oficial», arranca Alexéi Zemtsov, autor del vídeo publicado anoche.

El militar denunció presiones sufridas por sus superiores: el subcomandante en jefe de las Fuerzas Aeroespaciales, Vladímir Kravchenko; el coronel Avramenko y el investigador militar Kantemirov.

Presiones y amenazas

Zemtsov relató que sus superiores estaban muy disgustados por su labor informativa, que realizaba independientemente, por lo que fue suspendido de operaciones aéreas.

A petición del comandante de la unidad, el piloto fue asignado a una unidad de asalto, pero más tarde conoció que querían enviarlo a prisión por “desacreditar al ejército ruso”.

No pienso vivir con la vergüenza y el ‘descrédito del Ejército ruso‘», señaló Zemtsov.

Comunicó que cedía la administración de sus redes sociales al bloguero Kiril Fiódorov, quien posteriormente expresó su confianza en que «no hubiera ocurrido lo peor», pero prometió «no abandonar» a la familia y amigos de Zemtsov.

Sin confirmación oficial

No hay confirmación oficial de la muerte de Zemtsov.

Denuncias en el frente

Recientemente, medios opositores rusos han informado de la presión a la que se somete a los combatientes por parte de sus superiores, quienes les chantajean con enviarles como carne de cañón a la zona de combate y hasta piden sobornos para recibir tratamiento médico si resultaron heridos.

En conclusión, los combatientes, que firman contratos con el Ministerio de Defensa ruso con la esperanza de recibir grandes salarios, terminan entregando gran parte de sus ingresos a sus oficiales con la esperanza de sobrevivir, según estos medios.

Mientras tanto, la línea del frente permanece prácticamente inmóvil y las negociaciones para una posible paz, tras más de cuatro años de guerra entre Rusia y Ucrania, se encuentran en pausa desde mediados de febrero debido, en parte, a la guerra en Irán.