Copenhague.- El Gobierno sueco señaló este jueves que no descarta medidas para reducir el consumo energético o racionar el uso de combustible si se prolonga la guerra en Irán, aunque excluyó que sea algo que considere a corto plazo.
«No hay que excluir nada, pero no estamos planeando ningún racionamiento ahora mismo», dijo en rueda de prensa el primer ministro sueco, Ulf Kristersson.
La ministra de Economía, Elisabeth Svantesson, calificó la actual como «la peor crisis energética en mucho tiempo» y apuntó que, en un caso hipotético, el Gobierno instaría antes a reducir el consumo energético y que racionar el combustible «es algo que realmente nos gustaría evitar» y una medida que solo se aplicaría en caso extremo.
Ahora hemos pasado de un escenario principal de influencia limitada a otro escenario de influencia manifiesta sobre la economía sueca», dijo Kristersson, en referencia a los efectos de la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Impacto en la economía
El cambio de escenario aumenta el riesgo de una subida de la inflación y de que se frene el crecimiento económico.
Kristersson resaltó que su Gobierno ya ha aprobado medidas en los últimos meses para subvencionar el consumo eléctrico de los hogares y rebajar los impuestos a los combustibles, aunque no anunció ninguna iniciativa nueva.
Reunión con transportistas
El Gobierno de derecha sueco ha invitado a varios actores del sector del transporte y la logística, como la aerolínea SAS y la Asociación de Agricultores, a una nueva reunión el lunes para discutir la situación.